jueves, 12 de junio de 2008

EL ASTRONAUTA II

El astronauta desconectará el aparato de detección de radiación no visible de su pantalla. Al instante desaparecerán esas tonalidades tan sugerentes y volverá a contemplar el universo en colores. Reflexionará sobre lo confundidos que estaban sus antepasados de siglos pasados, siempre obsesionados con la dictadura de los sentidos: la vista, el tacto, el oido... Esas percepciones que les obligaban a concebir la realidad de una forma tan cartesiana y que les habían engañado al intentar interpretar el universo. Pensará en ello y será consciente del progreso realizado por la Humanidad para comprender su entorno físico. Y, sin embargo, esa idea tan racional no será suficiente para paliar la lascivia que le inundará completamente en los días siguientes y que acabará por hacer fracasar su vida sentimental.