sábado, 3 de marzo de 2012

CORIOLÀ EN 4 PUNTOS


Este texto, más que ser una critica teatral al uso, pretende exponer una serie de elementos (sin spoilers pese a haber podido gozar ya de su representación en el teatre de Salt, en Girona) para que el espectador se anime a asistir a la representación de Coriolà, adaptación libre de Àlex Rigola al texto de Shakespeare, a estrenar el próximo 8 de marzo en el Teatre Lliure de Barcelona. Se trata, por tanto, de una lista. Y los elementos (cuatro, al estilo aristotélico) son:


  1. La austeridad: la trayectoria de Àlex Rigola está salpicada de montajes cargados de parafernalia posmoderna. En algunos casos, como en Titus Andrònic, la puesta en escena flirteaba con la cultura popular y con elementos pop sacados del cómic o la música. Esta vez, el  montaje es de lo más austero. Sí, hay canciones (dos para ser exactos), pero no son muy irónicas que digamos.
  2. La situación política: esa austeridad no es porque sí. Está ligada a la situación política actual y la crisis que se está viviendo. El autor nos invita a reflexionar sobre el tema a partir de su adaptación. Para ello utiliza elementos como...
  3. La interacción: con el público para ser exactos. Un recurso que no es nuevo en el teatro. Sin embargo, en este caso, ese recurso está supeditado al mensaje que la obra pretende transmitir.
  4. El carácter universal: de una adaptación con una carga tan política. Sucede en la antigua Roma. Podría estar sucediendo ahora mismo, o en el futuro. Son romanos. Podrían ser contemporáneos nuestros o colonos en el espacio. La tensión de la humanidad con el poder siempre es la misma.