domingo, 3 de junio de 2007

Es lógico que los filósofos postmodernos realizaran un análisis crítico de la Ilustración. Y también resulta comprensible que la escuela de Frankfurt pretendiera limpiar de irracionalidad a la misma Ilustración. Adorno, Foucault o Habermas son los hijos de la gran guerra, de la segunda guerra mundial. Y habían comprobado con sus propios ojos las desgracias tanto de la racionalidad como de la irracionalidad.

Pero nosotros somos hijos de la Guerra fría y la globalización, y debemos construir otros discursos.