Mostrando entradas con la etiqueta chiquilladas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chiquilladas. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de octubre de 2013

EL ESPACIO "BOOKTRAILER DESTACADO"

Desde la semana pasada he estrenado en esta bitácora un espacio titulado "Booktrailer destacado" a la derecha de las entradas del blog. En él iré enganchando booktrailers de libros que creo que puedan interesar al lector de la bitácora, tanto por la temática como por el contenido.

Durante esta semana, y a modo de prueba, subí el booktrailer de La habitación oscura, de Isaac Rosa. Una cruda historia de crítica social, mi propia del autor andaluz. Esta semana les presento la última novela de Neil Gaiman: El océano al final del camino.

Se trata de la primera novela para adultos de Gaiman, y no tengo muy claro que llegue a estar al nivel de sus excelentes relatos para niños. Pero mi admiración por el hombre que llevó al cómic The Sandman, la terrorífica historia de E.T.A Hoffman, invita a dar una oportunidad a la lectura del que es uno de los más significativos escritores de fantasía y terror de nuestro tiempo, aunque haya cultivado el género en un terreno más juvenil. De modo, que ahí tienen el booktrailer de la novela. Son libres de visionarlo o no.

lunes, 22 de julio de 2013

UNA VISIÓN TENDENCIOSA DE LA TECNOLOGÍA AUTORIZADA PARA TODOS LOS PÚBLICOS







De la década de 1990, recuerdo perfectamente la repulsión que me provocaba el mensaje subliminal (machista y con un tufillo conservador) que encerraban las pocas producciones de Disney que vi por entonces. En aquella época era un joven que descubría el mundo de la cultura por sí mismo, y el de la ciencia y su historia en la universidad, y las películas para niños habían perdido el interés. Así que si llegaba a ver alguna, era sobretodo un acto de frivolidad.

Sin embargo, años después, en mi nueva condición de padre, no me supuso mucho problema enfrentarme con las producciones de Pixar, la nueva dueña de la factoría Disney. A fin de cuentas, detrás de todo aquello se encontraba Steve Jobs y eso parecía sinónimo de calidad y distanciamiento con el pasado.

Fue así como me enfrenté junto a mi hijo con el buque insignia de la productora: la serie de películas de animación Cars. Cuál fue mi sorpresa cuando en la primera entrega me encontré con un mundo que añoraba la época dorada del automovil y en el que no aparecía ni un solo ser vivo. Todo eran máquinas a motor. ¿Dónde quedaban los animalitos Disney que aplaudí en la infancia? El discurso subliminal en favor de la industria del petróleo era más que evidente. Pero a mi hijo le gustaron las carreras y yo acepté.

Acepté hasta que vi la segunda entrega (bien, no acabé de visionarla al completo), de nuevo con mi hijo, y descubrí que el argumento trataba de un científico que organizaba una serie de carreras para promocionar su combustible no contaminante, para demostrarse después que todo era una farsa, que tal combustible no existe y los únicos intereses de quienes apoyan la trama, que podríamos considerar de “farsa ecológica”, son los de controlar las reservas de petróleo del mundo. No pude más, en especial, por la frivolidad con que son presentados temas tan trascendentes a las generaciones futuras.

Ni que decir tiene que resulta evidente quien paga estas películas, ni más ni menos que los negadores del cambio climático, los defensores de las energías no renovables, que ganan millones de dólares con la producción de petróleo, y ahora también de películas infantiles (Cars es la producción infantil que más beneficios ha reportado en toda la historia).

La tecnología no es mala de por sí, pero sí lo es el uso tendencioso de esta que hacen los guionistas de Pixar, con el consigiuiente daño intelectual para los niños. En especial, porque presentan los problemas medioambientales con los que se tendrán que enfrentar los miembros de esa generación cuando sean adultos como una nadería.

domingo, 17 de junio de 2012

ODA A MARIANO

Gracias ¡oh, Mariano!, por haber conseguido lo que tantos anhelábamos pero que nos parecía tan difícil. Gracias por callar cuando hay que hablar. Gracias por hablar cuando sería mejor cerrar la boca. Gracias por exigir cuando toca pedir. Y por pedir cuando se debería exigir. Gracias por enseñar a todo el mundo lo poco que sabes sobre la relación que la imagen tiene con el poder y los medios en las democracias contemporáneas. Gracias por demostrarnos a  todos que, pese a superar con buena nota una oposición difícil, uno no alcanza a ser brillante. Gracias también por poner a Rato al frente de Bankia. Gracias ¡oh, señor Rato! también a usted. Por sus tres grandes decisiones económicas: 1) Mantener la burbuja inmobiliaria cuando era Ministro de Economía; 2) No ver ni por asomo la que se avecinaba cuando estuvo al frente del FMI; 3) Mandar a la quiebra a Bankia en unos mesecitos. Gracias por demostrarnos a todos que ser hijo de familia adinerada solo le permite a uno ir a buenas universidades, estudiar másters caros, colocarse en la élite del mundo económico. Y pese a ello, se sigue siendo el inepto que siempre se fue.

Gracias, gracias a los dos. Solo puedo estar profundamente agradecido por su impresionante inutilidad. Con un poco de suerte lograrán desmontar todo el chiringuito que ha estado despachando este país en los últimos 25 años. El zorro de Rubalcaba aún nos hubiera tenido engañados cuatro años más. Pero no, gracias a ustedes y sus mayúsculos errores, el contubernio bancos-constructoras-políticos está a punto de ser desmontado desde fuera. Y con él, el colectivo de jueces enchufados a ambos lados del sistema, la estructura bipartidista de periódicos y televisiones privadas, ess migajas llamadas sistema social... Gracias finalmente a los 10 millones de visionarios que decidieron votarte al darse cuenta de que eras tú el Ángel Exterminador. Yo no tuve tanta vista..

NOTA: Agradecemos la fotografía obtenida de los amigos de El corazón de Julia (http://elcorazondejulia.blogspot.com/2011/10/teddy-bautista-y-mariano-rajoy-brey.html)

miércoles, 27 de abril de 2011

UNA VERSIÓN INFANTIL DEL TRACTATUS

Al final va a ser cierto que el hecho es el elemento lógico fundamental del mundo. Al menos lo es para los niños que empiezan a hablar. Para mi hijo, que va avanzando después de sus seis palabras iniciales.

Sin embargo, el avance no ha sido sencillo. Después de darle nombre diariamente a los objetos que le rodean. Después de jugar a sustentivar los colores de los coches. Después de observar que disfrutaba escuchándolo todo pero nunca repetía. En fin, después de pasear con él por la calle y seguir oyendo la palabra CACA a cada papelera que nos encontrábamos por el camino, decidí pasar a la acción. Más objetos callejeros: farolas y árboles. Las farolas casi siempre están frías (sobre todo en invierno). Son metálicas, conductoras. Los árboles no. Son de madera, aislantes. A cada farola parábamos, él la tocaba, notaba el frío y seguíamos. Idéntico procedimiento para los árboles, solo que sin frío. Y así se obró el milagro:

1) AROLA (versión infantil de farola) = FRÍO

2) BAUM (árbol en alemán porque la abuela de la criatura es teutona y también ha colaborado en este experimento) = NO FRÍO

Las farolas y los árboles dejaron de ser objetos para convertirse en hechos por obra y gracia de la mano de mi hijo. Después de esto, y de observar que esas seis palabras que siempre utiliza forman parte de su entorno, son seres u objetos que él toca o verbos de movimiento, lo comprendí: El tractatus. 


Nuestras primeras palabras forman parte de los hechos que nos rodean. Así describimos el mundo. Al menos los niños que empiezan a hablar.

viernes, 21 de enero de 2011

SEIS PALABRAS

Seis palabras. A saber:

1) Papá
2) Mamá
3) Caca
4) Tanca (cierra en catalán)
5) Rana
6) Agua

Con esos seis vocablos pretende EXPLICAR mi hijo de año y medio. No sólo explicarse a sí mismo, sino explicarlo todo: el mundo que le rodea, el universo, su estado de ánimo. Y, acordándome de los patinazos metodológicos de Eduard Punset, pienso si no será ese el problema. Si no intentamos todos, no solo comprendernos a nosotros mismos, sino el mundo que nos rodea, el universo, nuestro estado de ánimo, con las pocas y pobres palabras que conocemos.

jueves, 20 de agosto de 2009

MAQUETA

Mi hijo se mira en el espejo y no se reconoce. Hasta que no cumpla los 18 meses no sabrá que él es esa figura que se refleja en la superfície especular. Entonces tendrá los primeros atisbos de conciencia y esa máquina que carga en los hombros -y que llamamos cerebro- habrá empezado a programarse para que sus sentidos obtengan un primer modelo, una primera maqueta de lo que llamamos realidad exterior. Con los años la irá perfeccionando, agudizará sus sentidos y los sentimientos y la técnica le ayudarán en el proceso de desarrollo mental. Pero no será más que eso, una maqueta a escala de lo que llamamos realidad. Es lo máximo que esa máquina que cargamos a hombros -y que llamamos cerebro- puede dar de sí.

martes, 28 de julio de 2009

SONIDOS

Escucha esa voz en la oscuridad aunque no distingue su procedencia. Tampoco entiende lo que dice. Pero esos sonidos le empujarán cuando sea adulto a creer que en la opacidad de la noche alguien le escucha.