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martes, 2 de junio de 2015

El otro idioma de Miami - Nagari Magazine

El otro idioma de Miami - Nagari Magazine


Miami es un territorio literario bastante virgen para la literatura escrita en castellano, aunque sea un target para la literatura norteamericana escrita en inglés. De esas discusiones y categorías hablé, con la muy notable participación del público, en el Festival Escribe Aquí, de cuya experiencia acabé produciendo este texto.

Pedro Medina León (Lima, 1975) también es un fervoroso investigador de Miami como territorio literario, como se observa en algunos de los artículos que ha publicado en prensa. De hecho, la investigación que hice para apoyar mi charla se inspiró en esos trabajos de Pedro Medina.

Sin embargo, Medina acompaña esta investigación desde hace años con la práctica literaria, y esa labor de creación ha dado lugar a un nuevo fruto, porque no es el primero. Se trata de Lado B, tercer libro de Medina, en cierta forma, continuación de los anteriores: Mañana no te veré en Miami (2013) y Streets de Miami (2012).

Lado B es una novela que narra las vidas de aquellos que no están en primera línea de mar, como los apartamentos más lujosos de Miami Beach. Se trata de personajes construidos de forma rotunda que sobreviven en una urbe dura. Yaneira, una prostituta que vino de Cuba y estuvo a punto de ubicarse en Nueva York, decide aceptar un matrimonio de conveniencias con Carmona, un emigrante ilegal que lleva 7 años sobreviviendo en el sueño americano. Yaneira quiere dejar la prostitución para invertir en su propio salón de belleza y Carmona espera obtener la Green Card que le permita trabajar de forma legal en Miami. Pero de este supuesto intercambio de intereses surge algo más: la narración de las personas, los ambientes, las esperanzas y los desengaños de aquellos que no figuran en los folletos turísticos de la ciudad más importante del sur de la Florida. Todo ello narrado con un ritmo trepidante y una gran agilidad. Y también una historia secreta de Miami:

“La rivalidad en los ochenta entre gringos, cubanos, negros y latinos. Los gringos odiaban a los cubanos, habían venido a invadirlos, pero los cubanos decían que ellos eran mejores que los gringos. Los cubanos odiaban a los otros latinos que iban llegando a la ciudad porque eran la escoria de Latinoamérica. Los negros odiaban a los cubanos porque les quitaban el trabajo en gasolineras, tiendas, restaurantes. Ese era el origen de la locura de Miami, del caos. En esos años ocurrieron los famosos Miami Riots” 

Así, de la tensión que se deriva del posible desenlace de la trama, con el dinero que proporciona Carmona hibridado a las ilusiones de Yaneira, el autor consigue aunar dos de los territorios de Miami en uno solo: el espacio de los thrillers policíacos que recorre las calles de Miami Beach y las historias de los inmigrantes que llegan al sur de la Florida. Ambos territorios narrados en inglés hasta ahora, el primero especialmente por autores norteamericanos, el segundo por los emigrantes latinoamericanos que llegaron a Miami en las últimas décadas pero que narraron su experiencia en inglés.

Pero Medina no utiliza el inglés para narrar su historia, y en eso es pionero. El libro está escrito en Miamense, que es como le gusta etiquetar al autor el dialecto castellano de Miami. Un lenguaje castellano cargado de préstamos del inglés y de giros lingüísticos procedentes de muchos lugares de Latinoamérica (“Lo primero era abrir un bank account juntos”), aunque con predominancia del dialecto cubano (“asere”), que resulta idóneo por dos razones. Porque muestra el buen oído del autor para el lenguaje de la calle y porque ese es el idioma más creíble para vestir una historia como esta. Con su novela, Medina está conquistando un territorio nuevo para la narrativa en castellano y todos debemos felicitarnos por ello.

sábado, 25 de abril de 2015

La novela de Miami pero escrita en Texas por un colombiano - Suburbano

La novela de Miami pero escrita en Texas por un colombiano - Suburbano



En los encuentros literarios que tienen lugar en la ciudad, se está convirtiendo en casi habitual hablar sobre cómo debe ser la literatura en español que se hace en Miami. Sin ir más lejos, en el último encuentro que tuvo lugar en el Hotel Betsy, el festival literario Escribe Aquí, organizado por el hotel y Suburbano Ediciones, y capitaneado por Pedro Medina y Pablo Cartaya, unos cuantos hablamos de ello, yo incluido.

Parece que Miami es un target para los escritores de novela negra que lo hacen en inglés, y también es un buen territorio para la narración de experiencias migratorias para escritores de origen hispano que migraron al inglés. No está claro cuál será el espacio que concederá la ciudad a la literatura escrita en español desde Miami. Apenas estamos empezando a vislumbrar su contorno.

Pues bien, recientemente se ha publicado una novela que a mi entender simboliza el camino que puede seguir la escritura en castellano sobre un espacio tan global, múltiple y bilingüe como es Miami. Curiosamente, el libro no está escrito por un narrador que haya nacido ni viva en Miami, y la acción se desarrolla en distintos escenarios por todo el mundo. Algunos se mencionan, otros no. Eso sí, la editorial que lo publica sí se asienta en Miami. La novela se titula La hora del cheesecake, es obra del colombiano Rubén Varona (Popayán, 1980), que vive en Texas, donde cursó un Máster de Escritura Creativa en El Paso, y ahora está pronto a terminar su doctorado de literatura española en Texas Tech. La editorial que la publica es La Pereza Ediciones. Nos encontramos, por tanto, ante un producto global desde su título, pasando por su creación y hasta su publicación, pero escrito en español.

Se trata de una parodia de novela policiaca en la que Magdalena, una hermosa mujer que ha operado sus pechos con silicona para acometer sus objetivos, con la ayuda de su amiga Camila, no menos guapa y mucho más maquiavélica, reconstruye el rastro del Escocés, el tipo que se llevó a su bebé para venderlo en el mercado negro de recién nacidos. Pero debido a las alianzas que debe hacer en el sórdido mundo del contrabando de personas y materias delicadas, el lector descubre una red que trafica con los huesos del fallecido Jorge Luis Borges por todo el mundo. Todo ello a ritmo de música de salsa, de diálogos y situaciones propios de las telenovelas y de una acción trepidante, incluidas las escenas de sexo. Una novela que mezcla de forma magistral la alta y la baja cultura—el libro me ha recordado mucho a Eduardo Lago en este sentido—, el thriller policíaco y la sátira más corrosiva sin necesidad de hacer uso de los modelos anglosajones sobre el tema aunque unos cuantos de sus escenarios sí sean anglosajones.

Que por qué pienso que este sería un libro que serviría como modelo para tratar la realidad de Miami, se preguntará el lector. Paremos cuenta por un instante de todo lo mencionado en esta reseña hasta el momento: mujeres latinas hermosas, operaciones de cirugía estética, contrabando, música de salsa, telenovelas, clubes nocturnos. Todos elementos que identifican a esta ciudad. Si además, tenemos en cuenta que esta es la ciudad del mundo en la que usted se puede encontrar más parejas hispanoamericanas en donde los miembros son de dos países distintos (eso que en la academia americana suelen llamar Latinoamérica transnacional), y usted lee pasajes del libro como este: 

“—Pos sí, güey, en servicio al cliente, pero pronto voy a ser el gerente de esta chingadera.

 —¿Te puedo decir Güilliancinto? ¿Y para qué me das tu tarjeta?, ¿qué acaso me has visto cara de inversionista? Je, ¿y porque hablas como mexa, si tienes pura pinta de ecuatoriano?

 —Muchas preguntas a la vez. Yo soy Aymara, a mucha honra, nací en Bolivia y aprendía la danza del fuego a orillas del Titicaca. Así, güerita, que si te hace feliz ponerme un apodo, llámame “Latin Fire”, mi fuego latino. Las trompetas de la orquesta resuenan en la tarima; el ritmo va por cuenta de las congas, la armonía por el tres.

 —¡Azúcar –grita William Guillermo al ritmo de la guarachera de Cuba, mueve los hombros de un lado al otro—. ¿A qué viniste pues, güerita? ¡Vamos a sacarle brillo a los zapatos!”

Dígame usted si esta conversación no habría podido suceder en cualquier club de Miami. Un gran acierto de La Pereza que se presentará en junio en Sevilla y Madrid y en agosto en Miami.

jueves, 16 de abril de 2015

MIAMI COMO TERRITORIO LITERARIO

Aquí el texto sobre el que debatimos el pasado 29 de marzo en el Festival Escribe Aquí, organizado por Pedro Medina, de Sub-Urbano y Pablo Cartaya en el Hotel Betsy:


Mi impresión después de vivir dos años aquí era que Miami es un lugar plagado de escritores, escritores que no se conocen o que, si lo hacen, es mediante relaciones cibernéticas mucho más que personalmente en gran parte de los casos. Pese a ello, Miami no es una ciudad lectora, al menos no lo es en español, apenas hay lectores que consuman literatura de cualquier tipo en español (después hablaremos del inglés), como muy bien nos puede corroborar Gloria, la encargada de la sección en español de la librería Books & Books. Y la mayoría de esos escritores que residen en la ciudad tampoco leen literatura hecha en Miami sino literatura hecha en su país de origen las más de las veces.

Superado el primer punto de mi charla, vamos a pasar a la segunda parte, que no es otro cosa que un análisis de la literatura que se produce en Miami sobre Miami, independientemente del idioma en que esté escrita y del origen del escritor. Si para la primera parte de mi charla he contado con su inestimable ayuda, para esta segunda he contado con la inestimable ayuda de la Universidad de Miami, donde trabajo. He traído hoy aquí aquellos títulos que:


  • Están en el fondo de la biblioteca de mi universidad.
  • Pueden ser sacados en préstamo porque no forman parte de alguna de las múltiples colecciones especiales.
  • Constituyen el número justo que no rebasa mis condiciones de préstamo.

Es decir, he sacado en préstamo lo que he podido y he tenido que hacer una preselección posibilista y no necesariamente inspirada en la calidad, porque no podía sacar todos los títulos que quería porque excedía el número de préstamos. Esto quiere decir que no están todos los que son (y algunas de las ausencias van a ser sonadas porque a los bibliotecarios les encanta incluir en colecciones especiales a los libros sonados) pero que al menos sí son todos los que están, de una forma u otra. No se me enfaden si alguno de ustedes no aparece y esperaba hacerlo. Este es un experimento estadístico más que otra cosa. Un experimento que nos puede ofrecer resultados interesantes en torno a Miami como tropo literario en función del lenguaje. Vamos allá.

Empezaremos con los libros escritos en inglés por anglosajones (norteamericanos en su mayoría) en donde Miami tiene un papel importante. En este grupo encontramos:
  • Combat Zone Miami, de Thomas Conners, que es claro hardboiled ya desde la portada.
  • Una autora clásica del policíaco norteamericano: Edna Buchanan, que tiene muchos, pero de la que he seleccionado Miami, It’s Murder, que tiene una curiosa dedicatoria. 
  •  Tenemos también a Barbara Parker, escritora de misterio que murió en 2009 y residente en la ciudad hasta entonces, con Suspicion or Deceit.
  • También a Les Standiford, director del programa de escritura creativa de FIU que tiene una serie de novelas policíacas protagonizadas por John Deal de las que he podido escoger Deal in Ice.
  • Elmer Leonard, conocido escritor de Westerns pero que después se dedicó a la novela negra y a quien he seleccionado por el título latino de su novela: Pronto, una historia de la mafia italiana en este caso, ubicada en Miami. Falleció en 2013 pero, que yo sepa, y esto es un dato importante, no residió en Miami.
  • Miami Purity, the Vicki Hendricks, que no nació en Florida pero sí vive aquí. Una novela que mezcla el noir con el erotismo.
  • Miami Blues, de Charles Willeford, maestro del hardboiled fallecido hace años. Hay serie de TV.
  • Blood of Biscayne Bay, de Brett Halliday, seudónimo de Davis Dresser, autor de novelas de misterio.
  • Men in Miami Hotels, de Charlie Smith, prestigioso poeta, ganador del Agha Kahn Prize for Fiction, pero que en esta novela habla, cómo no, de gángsters en Miami.
  • Atención al título: Mambo Peligroso, de Patricia Chao. Y atención también a la dedicatoria, a la estructura, que se explica al principio y a la cita inicial. Un libro que homenajea la música cubana pero está escrito en inglés, y es el único de esta categoría que no resulta ser novela negra. Habla de Miami pero también de NY y de otros escenarios norteamericanos relacionados con la música cubana.
  • He dejado casi para el final a Dexter, de Jeff Lindsay, que antes de saltar a la pantalla empezó en libro y es uno de los personajes contemporáneos que más se asocia con la ciudad.
  • El muy conocido Back to Blood de Tom Wolfe. ¿Qué le hace a un autor como él escribir una novela sobre Miami y que esta sea policíaca? ¿Se lo han preguntado?
  • Y acabo esta parte con dos libros del maestro Russell Banks, que sé que están entre los favoritos de Pedro Medina: Lost Memory of Skin y Continental Drift, que según Pedro es la gran novela de Miami.
En definitiva, si se dan cuenta, en el ámbito anglosajón casi todo lo que se ha escrito sobre Miami está relacionado con el policíaco, el misterio, el suspense, el hardboiled, o como lo quieran llamar, hasta el punto que algunos de los creadores de famosas series de este género le dedican un volumen a la ciudad, o que autores prestigiosos enfocan sus trabajos desde esta perspectiva. Esto se debe en buena medida a la visión que el público anglosajón tiene de la historia de la ciudad. Una ciudad que en los años 1940 y 1950 se convirtió en el lugar donde se jubilaban los gángsters, y que después, con todo el tema del narcotráfico (los colombianos, los cubanos) y la violencia de los 80, que se retrataba en series como Miami Vice, que reinventó la ciudad, y posteriormente en CSI Miami y Dexter, se convirtió en un lugar común de este tipo de literatura aunque la ciudad haya cambiado mucho. Por tanto Miami, en la literatura norteamericana de género en inglés, es ya un territorio.

Pasemos ahora a los libros escritos en inglés por autores de origen español:

  • Jack Craig P.I. The Colombian Affair, de Joseph I. Dixson, que, aunque no lo parezca por su nombre, nació en España y llegó a los EEUU a través de Cuba aunque mucho antes que la revolución cubana. Es un policíaco pese a que por la foto el autor parece El Gran Gatsby.
  • Bloody Shame, de Carolina Garcia-Aguilera. Atención a la dedicatoria, muy propia del exilio cubano en Miami. El libro forma parte de la serie Lupe Soriano y es un policíaco.
  • The Lady From Buenos Aires, de John Lantigua, reputado periodista de origen hispano que ha trabajado para el Washington Post, el Herald y el Palm Beach Post que está especializado en temas migratorios. Se trata de una novela de misterio.
  • Comrades in Miami, cuarta novela en inglés de José Latour, un prolífico autor cubano de novela negra que empezó escribiendo en castellano, como veremos en la siguiente selección.
  • Cristina Garcia con The Agüero Sisters, aunque ya en Dreaming in Cuban aparecía Miami. Ya conocen a Cristina, literatura intimista con recursos propios de la tradición latinoamericana pero escrita en inglés.
  • In Cuba I Was a German Shepherd, de Ana Menéndez, periodista de Herald y del New York Times. Este libro de relatos tuvo atención en los medios (Notable Book of the Year en el NYT). Trata sobre la cubanidad y la inmigración.
  • How to Leave Hialeah, de Jennine Capó Crucet, cubanamericana nacida en Miami. Libro de relatos sobre la vida de la clase trabajadora de Hialeah.
  • Vida, de Patricia Engel, de origen Colombiano, creció en New Jersey estudió en NY, pero su MFA lo hizo en FIU en inglés y ahora vive en Miami. Recomendada por Junot Díaz. Es un libro de relatos que trata la experiencia migratoria y retrata los paisajes de NJ, NY, Miami y Bogotá.
  • Y para finalizar esta sección, los dos libros de mi tocayo Carlos Eire: Waiting for Snow in Havana: Confessions of a Cuban Boy y Learning to Die in Miami: Confessions of a Refugee Boy. Eire es una figura del exilio cubano, llego a los EEUU con 11 años y es profesor de historia en Yale, además de ser National Book Award por el primero de los libros mencionados. Ambos libros son testimoniales. Lo que aquí se considera non-fiction.
Aquí encontramos un equilibrio. Hay novelas policíacas de autores hispanos escritas en inglés con Miami como escenario. Pero también hay mucho de novela testimonial con experiencias migratorias en Miami. Lo interesante de este segundo caso es preguntarse por qué narran en inglés. ¿Hay un público interesado en este tipo de relato en inglés? Teniendo en cuenta que muchos de estos autores nacieron o se criaron en los EEUU, la educación only English tiene muchas de esas respuestas. Pero también es interesante ver cómo algunos de esos autores residen en Miami pero crecieron en otras partes de los EEUU, como si Miami les acabara atrayendo por su idiosincrasia aunque escriban en inglés. En este caso descubrimos un nuevo territorio dirigido a otra clase de público.

Acabemos con los libros que he encontrado de autores hispanos hablando de Miami en español, que me parece que es la lista que más les interesa:

  • Aquí encontramos a Bruno Latour de nuevo, esta vez escribiendo noir en castellano: Mundos sucios.
  • Milagro en Miami, de la muy premiada autora cubana Zoé Valdes. Curiosamente, aunque ha trabajado otros géneros y otros registros, escribe un policíaco.
  • Miami, la Casablanca del Caribe, una novela en clave satírica de la ciudad escrita por Manuel Penabaz.
  • Una novela de CF: El elegido, de Óscar F. Ortiz, autor también de El primer detective del exilio cubano.
  • José El Cubanazo, de Nicolás E. Chávez Mandeley, una novela sobre el exilio cubano. No es policíaca.
  • En una línea parecida Cartas son cartas, de Zilia L. Laje, exiliada cubana residente en Miami desde 1961.
  • Jaime Bayly, el escritor y presentador de TV peruano que conoce muy bien el territorio miamense. He traído El canalla sentimental pero también encontramos a Miami en No se lo digas a nadie. Ya saben: provocación, humor y controversia.
  • Un relato que, curiosamente, no he encontrado en castellano del prestigioso escritor cubano René Vázquez Díaz: “De Pronto el Doctor Leal”. Un cuento sobre el exilio cubano y Miami con el que el autor ganó el Premio Juan Rulfo Radio Francia Internacional, pero que aquí es difícil de encontrar en castellano.
  • El círculo del alacrán, de Luis Zalamea, escritor colombiano bilingüe residente en Miami desde 1967. Atención a lo que dice el propio autor sobre la novela (contra).
Resulta muy curioso ver que se trata de la lista más corta, podría añadir aquí las novelas de Gabriel Goldberg, de Hernán Vera y la recién publicada de Pedro Medina, Lado B, o la que se va a publicar de Camilo, pero no están en la biblioteca de la UM, por cuanto no han entrado en mis criterios de búsqueda. Pero también es curioso observar que es la lista más variada en cuanto a género, incluso de los autores que he mencionado. No encontramos un género muy definido en estas novelas. No hay ni la división clara que existe en la lista de hispanos que escriben en inglés. Así que ese territorio y su género están aún por definir. Lo que sí encontré es la queja sobre el desierto cultural que supone Miami para los hispanos. Pero dado el caso anglosajón, y que aquí residen algunos escritores anglosajones muy prestigiosos que no nacieron acá (Elroy, Irvine Welsh), además de que muchos escritores hispanos que escriben en inglés, e incluso varios haitianos decidieron venir a vivir aquí, me pregunto si el desierto solo existe en las letras hispanas y sí, por suerte, esto está cambiando,

martes, 31 de marzo de 2015