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lunes, 4 de junio de 2018

Un homenaje para W. G. Sebald - Nagari Magazine

Un homenaje para W. G. Sebald - Nagari Magazine


Aunque el libro se titula Un final para Benjamin Walter, otro autor alemán es quien planea por toda la obra. Se trata de W. G. Sebald. No en vano, Sebald fue el escritor que dio voz a las víctimas de la cultura judía que fueron perseguidas por los nazis, como Benjamin. Que en el título se haya intercambiado el orden del pensador judío-alemán de la Escuela de Frankfort es un juego irónico del autor, Álex Chico. En las páginas de su libro nos explica cómo ese fue el nombre que figuró en su certificado de defunción (p. 139).

Sebald es el aliento tras el cual crece la prosa de Chico, que es de carácter reflexivo como la del escritor alemán, más narrativa que novelesca, que le permite identificarse con el pensador al que le sigue los pasos y descubrir el enclave en el que acabó con su vida: el peculiar pueblo de Portbou. A Sebald nos lo encontramos citado en la página 25. Y el recuerdo de Campo Santo, libro póstumo de Sebald y palabra citada en la página de 43, le viene al lector a recorrer con los ojos la descripción que hace el autor del cementerio de Portbou. Hay capítulos que arrancan como un guiño al genial autor alemán, como: “Me cuesta, aún hoy, describir el estado actual, aunque las haya visitado en varias ocasiones y vuelva a ver las fotos una y otra vez.” (p. 60) Y hay reflexiones a la pintura. Tal es la mención al Angelus Novus de Paul Klee (p. 93) y, muy especialmente, a Mathias Grünewald, unos de los pintores de cabecera de Sebald, citado de forma extensa en el poema en prosa que fue su primer libro: Del natural. Es más, se puede considerar a este libro como un homenaje al malogrado autor germano y su proyecto literario cuando, refiriéndose a los restos de Benjamin, se leen frases como: “ahí no solo reposa lo que queda de un hombre, sino la suma de restos y de personas que alguna vez huyeron de la barbarie.” (p. 47) Sin embargo, al incluir a los refugiados de Siria y otras personas que sufren la persecución que padeció Benjamin en otros contextos, Chico amplía el ámbito histórico que trabajo Sebald.

También es un homenaje a Portbou, ese pueblo que se construyó aceleradamente con la llegada del ferrocarril a la frontera y que, en las descripciones de Chico, parece que va a acabar engullido por el paso del tiempo, porque, como Sebald, el autor entreteje el relato de viaje en la narración —de ahí la cita de Jorge Carrión (p. 109)—. Chico se detiene en sus habitantes, en los artistas que han recorrido sus calles buscando la huella de Benjamin, como Dani Karavan, o que habían iniciado allí su propia carrera artística, como Frederic Marès. Es en esa parte del relato, donde Chico se separa del homenaje y construye su propia lírica. Utiliza frases encadenadas hermosas y profundas: “Aún no sabía que existen territorios que sí se crean y se destruyen. Pueblos, como Portbou, que nacieron de la nada y se encaminan hacia ella. Lugares que desaparecen de la misma forma que llegaron, sin que nadie lo note, como si comenzaran a borrarse de un lienzo que volviera de su estado anterior y se quedara otra vez en blanco” (p. 65). Me gustan especialmente las disquisiciones que Chico hace respecto a la narración (p. 133 y p. 191), más allá de la novela, porque eso es lo que me parece el libro, una narración novelada que utiliza técnicas de la ficción, mucho más que una novela que utiliza técnicas narrativas de la no ficción. Y es en este plano, el de la descripción de Portbou, donde encontrará al personaje que sustituirá a Benjamin en su imaginario como un nuevo pensador errante en la figura de Sílvia Monferrer.

Se llega al epílogo: “La densidad del círculo”, que para mí es la cúspide del libro, en donde volvemos a encontrarnos con el fantasma de Sebald. Como este, Chico menciona su primera publicación, un poemario, y como el autor alemán, Chico trata de cimentar su prosa desde ese poema. Allí, en dos párrafos finales que no citaré para evitar spoilers, se nos revela la naturaleza del escrito, y todo el mensaje que que encierra esta búsqueda: la búsqueda de Benjamin, la búsqueda del arte…

sábado, 3 de marzo de 2018

Una novela sobre la decadencia del pensamiento europeo - Nagari Magazine




El pasado 14 de febrero, día de San Valentín, tuve el placer de presentar en la librería 22 de Girona el libro Hojas (Sloper, 2017), reciente ganador del XIV Premio Café 1916, obra del escritor Andreu Navarra (Barcelona, 1981). Navarra es un reconocido ensayista pese a su juventud, con obras como El regeneracionismo. La continuidad reformista (2015) o El ateísmo. La aventura de pensar libremente en España (2016), entre otras. De la lectura del libro y la conversación con su autor surge este texto, que pretende sintetizar tanto la experiencia lectora como el estimulante intercambio de ideas.

Se trata de una novela estructurada en forma de diario íntimo, en la que un viejo filósofo, una farsante en palabras de su autor, se refugia en Ámsterdam tras la estela del pensamiento de Baruch de Spinoza, y de prostitutas que le hagan compañía. El texto tiene una carga notable de ironía, como se destila de frases del tipo: “De todas fomas, era francesa. / Dicen esas cosas. Luego nada.“ (36) O por la escena de porno-terrorismo anticolonialista que termina con una agresión de un emigrante musulmán (90-92). Es una ironía que se combina con toda una serie de aforismos que componen una suerte de análisis cultural de la sociedad occidental: “El turista corriente exprime las ciudades y renuncia a respirarlas.” (58) También con sencillez de estilo: “el aristocratismo supremo”, en donde el autor esconde recursos brillantes, como el uso reiterado del pronombre ‘yo’, en coherencia con un texto supuestamente escrito en francés y después traducido.

A partir de la cita de la primera página del libro: “he venido a buscar putas” (9), podría hablarse del carácter provocativo del narrador. Con esta pregunta se inició el debate. Navarra nos explicó que su protagonista se inspiraba en Emile Cioran (1911-1995). El Cioran que convivió con los situacionistas en París, aunque el protagonista de la novela sea húngaro con pasado comunista y no rumano con pasado fascista. También nos recordó que fue Fernando Savater quien divulgó en España la obra de este filósofo rumano que acabó muriendo de Alzheimer en París y hablando de amor mientras se iba de putas, como el protagonista de su diario íntimo.

La construcción de la sintaxis rota de la obra también es contemporánea de Cioran. Navarra reconoce haber leído la novela El amor, de Marguerite Duras, y comprender que el texto no iba a ninguna parte si no comenzaba a romper la sintaxis, a cortar las frases y a impregnar de caos la materia filosófica de la novela. Es más, el autor afirmó que sus tres autores de cabecera son la Duras, Thomas Bernhard y Pío Baroja.

Solventada la relación entre autor y narrador, Navarra entró a diseccionarnos la relación de un escrito de inspiración histórica con la contemporaneidad. Señaló que se trataba simple y llanamente de un anacronismo. Su protagonista pretende analizar el mundo de ahora desde la década de 1970.

Es a través de esa estrategia como debe asimilar el lector uno de los grandes temas del libro: la filosofía. Son varios los nombres de filósofos que le vienen a la mente al que lee la novela además de Cioran. Para mi uno fue Nietzsche, aunque Navarra lo considera demasiado adolescente. Él prefiere a Schopenhauer. Pero, sobre todo, Spinoza, que es la luz que guía a ese narrador decadente, hasta el punto de que no se sabe bien si ha escogido viajar a Ámsterdam para encontrar prostitutas o para hablar de Spinoza. Según Navarra, buen conocedor de la tradición anticlerical española, si destrozas la idea de Dios, como hizo Spinoza, y la canjeas por la de naturaleza, te conviertes en un materialista. Es en esa faceta, la del ensayo, donde el autor quiso rendir méritos a su maestro, el historiador y ensayista Ricardo García Cárcel (Requena, 1948), lo que dio lugar al animado debate que cerró el acto.

lunes, 23 de octubre de 2017

MESTIZAJES DONOSTIA 2017

Ya debería estar allí, con unos cuantos amigos. Pero las obligaciones familiares me obligan a estar in translation.

Workshop Mestizajes
Programa del encuentro
Lunes 23 de Octubre de 2017
9:00 – 9:15 Recepción y entrega de documentación
9:15 – 9:30 Presentación - Ricardo Díez Muiño
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Donostia International Physics Center – San Sebastián
Apertura - Gustavo A. Schwartz / Víctor Bermúdez
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Donostia International Physics Center – San Sebastián
9:30 – 11:00 Materia. Ciencia. Belleza.
Pedro Miguel Echenique
Donostia International Physics Center / Universidad del País Vasco
El asno de Sancho Panza
Clara Janés
Poeta – Real Academia Española de la lengua
11:00 – 11:30 Discusión – Mesa redonda Pedro Miguel Echenique / Clara Janés
Moderador: Gustavo A. Schwartz
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
CFM / DIPC – San Sebastián
11:30 – 12:00 Café – No es un momento para descansar sino para continuar la
discusión en otro sitio.
12:00 – 13:30 Entre espacio-tiempo y cronotopo:
casi como una metáfora (casi, pero no del todo)
Catalina García García-Herreros
Universidad de Salamanca
La materialidad de la luz y de la palabra
en la obra de Andrés Sánchez Robayna
Adriana Martins-Frias
Pamplona Learning Spanish Institute - Universidad de Navarra
El papel de la investigación científica y literaria en la construcción de
una comprensión evolutiva de la materia y de nuestra relación con ella
Melisa Pierce Murray
Escultora | Cambridge U.K.
Moderador: Aitzol García-Etxarri
Donostia International Physics Center

Workshop Mestizajes
Programa del encuentro
Martes 24 de Octubre de 2017
9:00 – 10:30 El origen de la vida o cómo la materia se organiza
para dar lugar a los seres vivos
Kepa Ruiz-Mirazo
Instituto de Biofísica - Universidad del País Vasco
Redes complejas: lenguaje y creatividad
Ricard Solé
Universidad Pompeu Fabra - Barcelona
10:30 – 11:00 Discusión – Mesa redonda Kepa Ruiz-Mirazo / Ricard Solé
Moderador: Gustavo A. Schwartz
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
CFM / DIPC – San Sebastián
11:00 – 11:30 Café – Una dosis extra de cafeína para encarar la segunda sesión.
11:30 – 13:00 El modelo científico en la creación literaria: la ilusión de la verdad
Rosa de Diego
Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
Écfrasis y observación científica
Luis E. Echarte
Instituto Cultura y Sociedad - Universidad de Navarra
¿Quién soy yo? El papel de los hábitos y el aprendizaje procedimental
en la identidad
Mikel Ostiz Blanco
Instituto Cultura y Sociedad - Universidad de Navarra
Moderadora: Catalina García García-Herreros
Universidad de Salamanca
15:30 – 17:30 Visita a los Laboratorios de Investigación
Centro de Física de Materiales / Donostia International Physics Center

Workshop Mestizajes
Programa del encuentro
Miércoles 25 de Octubre de 2017
9:00 – 10:30 ¿Somos conscientes de nuestro cerebro?
Nicola Molinaro
Basque Center on Cognition, Brain and Language
¿Personajes o personas?: La representación literaria
de la conciencia y su estudio cognitivo
Isabel Jaén Portillo
Portland State University - USA
10:30 – 11:00 Discusión – Mesa redonda Nicola Molinaro / Isabel Jaén Portillo
Moderador: Víctor Bermúdez
Donostia International Physics Center – San Sebastián
11:00 – 11:30 Café – Aún queda café para encarar la última sesión.
11:30 – 13:00 La perspectiva afectiva de la materia en el “Proyecto Nocilla”
de Agustín Fernández Mallo
Carlos Gámez Pérez
University of Miami
¿Qué es qué? Posibles alternativas a la tradicional concepción
esencialista de la persona literariamente ilustradas
Alma López Vale
Departamento de Filosofía - UNED
La entropía del lenguaje y el lenguaje de la entropía
Lawrence S. Johnson
Moderador: Víctor Bermúdez
Donostia International Physics Center – San Sebastián
13:00 – 13:15 Cierre
Gustavo A. Schwartz / Víctor Bermúdez
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Donostia International Physics Center – San Sebastián

Conferencias Públicas Mestizajes
Programa del encuentro
Museo San Telmo
Lunes 23 de Octubre de 2017
18:00 – 19:20 Materia, Literatura y Ciencia
Luisa Etxenike
Escritora – San Sebastián
José Edelstein
Departamento de Física de Partículas – Universidad de Santiago de Compostela
Moderador: Gustavo A. Schwartz
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
CFM / DIPC – San Sebastián
19:20 – 19:40 Intervalo
19:40 – 21:00 La materia y la escritura: caminos de ida y vuelta
Menchu Gutiérrez
Poeta
Germán Sierra
Departamento de Bioquímica y Biología Molecular
Universidad de Santiago de Compostela
Moderador: Carlos López de Silanes de Miguel
Neurólogo y Doctor en Historia de la Ciencia
Hospital Universitario de Torrejón - Madrid

Conferencias Públicas Mestizajes
Programa del encuentro
Museo San Telmo
Martes 24 de Octubre de 2017
18:00 – 18:40 Lenguaje y pensamiento: sobre la búsqueda de la lengua perfecta
Jordi Fortuny
Departamento de Filología Catalana y Lingüística General - Universidad de Barcelona
18:40 – 19:20 Dinámicas no lineales, bifurcaciones y azar en la literatura digital
Belén Gache
Escritora y Poeta - Madrid
Moderador: Kepa Ruiz-Mirazo
Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
19:20 – 19:40 Intervalo
19:40 – 21:00 Evolución, vida, complejidad y conciencia
Juan Ignacio Pérez Iglesias
Director de la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco
Xurxo Mariño
Profesor de Fisiología - Universidad da Coruña
Moderador: José Edelstein
Departamento de Física de Partículas
Universidad de Santiago de Compostela

Conferencias Públicas Mestizajes
Programa del encuentro
Museo San Telmo
Miércoles 25 de Octubre de 2017
18:00 – 19:20 Materialidad de la conciencia: lazos de música y poesía
Elixabete Etxebeste
Filosofía y Estética de la Música y Etnomusicología - Musikene
Amalia Iglesias
Filóloga, poeta y periodista cultural
Moderador: Víctor Bermúdez
Donostia International Physics Center – San Sebastián
19:20 – 19:40 Intervalo
19:40 – 20:20 Neurociencia, Lectura y Literatura
Manuel Carreiras
Director Científico del Basque Center on Cognition, Brain and Language
20:20 – 21:00 Literatura neuroconsciente: poetas pensando que piensan
Vicente Luis Mora
Escritor, poeta y crítico literario
Moderadora: Isabel Jaén Portillo
Portland State University - USA

lunes, 2 de enero de 2017

Tractatus Literario - Nagari Magazine

Tractatus Literario - Nagari Magazine


El Tractatus Logico-Philosophicus, además de ser uno de los ensayos clásicos de la filosofía del siglo XX, es el tratado que va a influir de forma determinante al posestructuralismo, al distanciarse de forma crítica del aparato lógico de Bertrand Russell y postular el lenguaje como la base del conocimiento humano. El Tractatus es la clave de lo que se ha dado en llamar el giro lingüístico, que ha llevado a pensadores como Michel Foucault, Judith Butler, Jacques Derrida o Roland Barthes a plantear el conocimiento humano, incluido el conocimiento científico, como algo de naturaleza relativa y condicionado por el lenguaje en el que se formula. Este libro, que pretende “trazar un límite al pensamiento,” (16) más que transformarse en la obra racionalista que pretendía, se ha convertido en el símbolo del relativismo cultural del ser humano. Es cierto que Wittgenstein cambia el foco de la realidad de los objetos a los hechos (proposición 1.1), y que tiene en cuenta los límites de nuestros sentidos (proposición 2.0232), así como la necesidad de contrastación con la realidad (proposición 2.022), y la demostración de que la verdad de las matemáticas reside en que es un lenguaje, que desarrolla en el punto 6, por lo que sería un producto propio de la episteme moderna. Pero a partir de la importancia del lenguaje, da paso a la arbitrariedad en la construcción del conocimiento (proposición 3.342) y al hecho de que es el lenguaje la clave de todo nuestro pensamiento, como se desarrolla en el punto 4, llegando a la conclusión de que “[t]odas las proposiciones de la lógica dicen lo mismo. Es decir, nada.” (95) Por lo que los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo (proposición 5.6), con lo que se inicia el proceso de disolución del sujeto y la consideración relativa del conocimiento científico que capitaneará el posestructuralismo.

Sin embargo, la obra capital del denominado segundo Wittgenstein ha supuesto para la literatura escrita en español otra clase de influencia, de tipo creativo, que no deja de ser curiosa y significativa. Para mostrar este influjo, lo contrastaré con un poemario: Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del tractatus, de Agustín Fernández Mallo, y con el relato de Salvador Elizondo: “Tractatus rethorico-pictoricus.”

El poemario de Agustín Fernández Mallo que, pese a ser una obra prematura, ya contiene todos los rasgos estéticos de la poética del autor, realiza una aproximación muy personal al clásico de Wittgenstein. Para empezar, lo observamos en la estructura a partir de fragmentos más o menos breves que se encadenan en el libro. Después en el estilo sentencioso que se percibe al leer fragmentos como: “El destino de la memoria [ese órgano poroso] no es olvido; es la infidelidad.” (17) Pero, sobre todo, al afirmar: “Nuestra historia fue una ecuación. Un acto de fe,” (37) equipara la historia amorosa que está poetizando a una ecuación y, por tanto, al aparato lógico que desarrolla Wittgenstein en el Tractatus. A partir de aquí, los fragmentos del poemario se construyen según el espacio dual que se elabora en el Tractatus entre tautología y contradicción: “quien pierde exactamente Todo gana exactamente Nada, y esa contradicción te paraliza,” (47) o “[t]e busco y te encuentro. No te busco y también te encuentro.” (49) Dualidad que se resolverá más adelante a partir del concepto de límite y, más concretamente, de “límite del lenguaje,” (77) en completa analogía con el pensamiento que desarrolla Wittgenstein en el Tractatus. La afinidad es tal, que a partir de este punto se cita de forma literal el nombre del filósofo (79, 80, 100), así como su obra magna, nombrando explícitamente el punto 7 del Tractatus: “De lo que no se puede hablar mejor es callarse.” (Wittgenstein 149). Fernández Mallo compara a Wittgenstein con un místico (101), y esa es la clave para comprender la interpretación y la utilización del Tractatus por parte del poeta. Según afirma Eduardo Moga en el prólogo de la obra, Fernández Mallo toma el Tractatus como una obra poética, y a partir de ahí se aplica a escribir un poemario que concibe las afirmaciones de Wittgenstein como poesía. 

El segundo de los textos: “Tractatus rethorico-pictoricus,” tal como su propio nombre indica, realiza una aproximación irónica. A partir de la estructura del Tractatus, lo que desarrolla Elizondo es un tratado sobre pintura. Lo significativo del caso es que Elizondo llega a unas conclusiones muy similares para la pintura a las que Wittgenstein desarrolla para la lógica. Ambos textos pretenden organizar la experiencia, y Elizondo alude de forma irónica a la calificación de clásico de todo tratado (466). Ironía porque el autor ya sabe de la imposibilidad de articular una axiomática perfecta: “El orden que este tratado de la pintura ya inconcluso y fallido instaura es el orden que rige construcciones como la matemática axiomática.” (466) Pese a la componente irónica, el autor sabe de la naturaleza metódica de su texto y de la necesidad del rigor, y por eso apela a la tradición (467). Cuando equipara escritura a pintura por sus relaciones con tiempo y espacio (468), nos está dando la clave en la que se compara con el Tractatus. A partir de aquí, nos encontramos con un verdadero tratado sobre la pintura, que pretende desentrañar los enigmas que la luz produce en nosotros, mediante la forma de pintar un kaki, lo que, de manera irónica, demostraría que todos los sistemas de conocimiento son isomorfos, no importa a partir de qué tipo de experiencia se fundamenten. Por eso concluye que: “La escritura de un tratado no puede ser considerada más que como la obra generosa del espíritu.” (475) 

sábado, 4 de junio de 2016

La "raza" de Carlos Reyles - Nagari Magazine

La "raza" de Carlos Reyles - Nagari Magazine


Si la anterior publicación iniciaba esta serie hablando de la influencia de las teorías evolucionistas en la literatura argentina, y más concretamente, de su influencia en Facundo, de Domingo Sarmiento, en esta mostraré cómo los debates en torno al evolucionismo estaban tan presentes en la sociedad Latinoamericana como en la Inglaterra de Darwin o la Francia de Lamarck. Para ello trabajaré con la novela La raza de Caín, de Carlos Reyles y el ensayo Darwin’s Plots: Evolutionary Narrative in Darwin, George Elliot and Nineteenth Century Fiction, de Gillian Beer, que muestra la interacción mutua entre los contenidos científicos y los discursos culturales sin necesidad de echar mano del relativismo científico.


Lo más significativo del diálogo entablado entre el Facundo, la frenología y las teorías de la evolución que expuse el mes pasado es observar que los grupos intelectuales latinoamericanos estaban al día de los principales debates científicos y eso influía en sus obras narrativas, de la misma forma que Beer demuestra que el darwinismo influye y está en un continuo diálogo con la literatura victoriana de George Eliiot, Charles Dickens o Thomas Hardy. Precisamente, ese ambiente intelectual y la influencia del darwinismo son los pilares para introducir el concepto de raza en la novela La raza de Caín, de Carlos Reyles (1868-1938), y para la elección de un argumento muy evolucionista sobre la descendencia y la procreación, afín a la literatura victoriana.

En 1900, el año en que se publica La raza de Caín, el contexto cultural en el que se mueven las urbes que conforman el Río de la Plata –Buenos Aires y Montevideo principalmente– es el de las ciudades que han dejado de ser letradas para convertirse en centros de intelectuales. Ángel Rama en La ciudad letrada las define como ciudades modernizadas (57). Es la época en que se crean los museos, se inician los estudios culturales antropológicos y se fundan revistas y periódicos como la que quiere fundar el protagonista de la novela de Reyles para retratar la “vida psíquica” de Buenos Aires (126). El intelectual tiene un papel principal en estas iniciativas. En esta nueva ciudad moderniza: “La letra apareció como la palanca del ascenso social” (Rama 63), y eso lo vamos a observar con los arquetipos de origen humilde que pueblan la novela de Reyles y quieren progresar socialmente, como Jainto B. Cacio o Menchaca.

En este ambiente surge el modernismo como una respuesta al positivismo que defendiera Sarmiento en el Facundo. Eso creará un enfrentamiento entre la América sajona y la América latina que derivará en un concepto de raza que influirá a pensadores de entre-siglos como José Enrique Rodó (1871-1917), José Vasconcelos (1882-1959) o el propio Reyles. Ese rechazo dialéctico entre los EEUU y la América latina se articula en torno a categorías enfrentadas creadas por los intelectuales modernistas latinoamericanos que podríamos resumir por el enfrentamiento entre el depredador (EEUU) y el depredado (mundo hispano). De esa manera se plantea el concepto de raza en el ensayo Ariel, de José Enrique Rodó, una obra publicada el mismo año en que se publica La raza de Caín y donde el autor, a partir de uno de los personajes de la tragedia de Shakespeare: The Tempest, aboga por un mestizaje cultural heredero de la cultura grecolatina y de su espiritualidad que se enfrente al utilitarismo estadounidense. Hay un mensaje de herencia de raza en Rodó que es más cultural e histórico que biológico, y que está relacionado con una fidelidad al pasado de las naciones latinoamericanas pero poco o nada con el indigenismo. En definitiva, para Rodó raza se emparenta con civilización. Por su parte, en el ensayo de Vasconcelos, La raza cósmica, se utiliza el darwinismo de una forma estética, sin presupuestos biológicos, pues para Vasconcelos desde el espíritu de esa nueva raza cósmica opera una selección realizada a partir de presupuestos estéticos y sin intervención de la naturaleza, y a partir de ahí se alcanza el mestizaje cultural que propugna el texto.


En La raza de Caín de Reyles, el concepto de raza y la aplicación de las ideas darwinistas parecen distintos pero dan lugar a un resultado parecido. Cabe decir que, como en el caso de la literatura victoriana, que deja muy patente Beer en su libro (189), la preocupación por la raza está estrechamente relacionada con la clase social, y eso se observa con claridad en la figura del resentido social: Jacinto B. Cacio, que pretende codearse con la clase alta representada en los Crooker, y por eso intenta una relación matrimonial que lo emparente y le permita el ascenso que la sociedad no le permite.

No se puede afirmar que toda la novela sea positivista porque comparte también muchos rasgos con el modernismo canónico, incluyendo las ilustraciones que acompañan al texto, hace menciones al romanticismo, aunque sea de forma paródica, y contiene algunas escenas que se construyen desde técnicas realistas. Se trata, por tanto, de un claro producto de entre siglos.

Por otro lado, la novela de Reyles también está influida por la frenología, como el libro de Sarmiento, en especial a la hora de elaborar las descripciones por parte del narrador y al construir el recurso del “museo psíquico.” Si nos vamos a ciertos pasajes que dicta el narrador en la novela, como la descripción que hace de Menchaca (45) o la de don Pedro Crooker en su primera aparición (29) Aquí el análisis físico y el psíquico se entremezclan, condicionando el primero al segundo en las facciones. Es precisamente eso lo que realiza el narrador en su novela: un museo psíquico de los personajes que aparecen con un discurso que interacciona en muchos momentos con las teorías frenológicas, sino sobre los criminales, sí sobre la psicología que se esconde tras los rasgos físicos descritos, y en donde las piezas fundamentales del museo son Cacio y Julio Guzmán, quienes a su vez son los que acumulan más descripciones psíquicas de corte frenológico de los otros personajes a lo largo de la narración. Pero en este caso es posible afirmar que todas las descripciones que aparecen apenas inciden en rasgos que para los fisonomistas del siglo XX van a estar relacionados con el concepto de raza. Ni el narrador ni sus personajes hablan de color piel, ni de color de ojos, ni de otros rasgos físicos que van a caracterizar el concepto de raza biológica unas décadas más tarde.

Las razas de Set y Caín están enfrentadas, y el narrador las trabaja desde la interpretación posdarwinista de desarrollo antes mencionada. Pero la diferenciación de sus miembros se hace a partir del carácter, nunca a partir de los rasgos físicos. Aunque el discurso del “museo psíquico” se base en la descripción física, el énfasis se hace en las descripciones de las mandíbulas, del tamaño de la nariz y de los ojos, de las arrugas en la frente, características de interés para la frenología pero donde nunca aparecen alusiones explícitas a rasgos relacionados con la etnia del individuo. Apenas si menciona Cacio la diferenciación por mestizaje entre ambas razas: “nosotros que tenemos el espíritu hecho de los retazos de muchas civilizaciones somos la complicación y la contradicción vivientes.” (31) Pero de nuevo se apela al espíritu y no a los rasgos físicos. Por eso afirmo que en este caso el narrador realiza una construcción intelectual del concepto de raza que nada tiene que ver con la ciencia y que se trata de una categoría compleja y acientífica construida como un producto teórico en donde no se han introducido ideas biológicas y que, por tanto, se enfrenta al discurso positivista y al museo psíquico que han permitido su construcción al autor.

Partiendo de un discurso pseudocientífico como es el de la frenología, construye otro relacionado con el carácter no solo individual, sino grupal, y esa es la piedra de toque de su concepto de raza. Se trata de raza como espíritu colectivo y eso la emparenta con Vasconcelos y Rodó a su pesar. El darwinismo que afecta a esta categoría intelectual lo hace por omisión. El carácter de la raza de Set es superior porque esta no se mezcla como la raza de Caín, y cuando lo hace, acaba mal y sin descendencia, como en el caso de Guzmán. Exactamente lo contrario de lo que argüirá Vasconcelos, aunque ambos trabajen con categorías parecidas.

Así, en lo que coincide la novela de Reyles con los argumentos darwinistas de la literatura victoriana que analiza Beer es en la importancia que la herencia, la descendencia, el cambio y las políticas matrimoniales pueden tener. La selección de pareja y el juego de lucha de clases son fundamentales aquí. Reyles muestra de forma explícita que las razas de Caín y de Set no pueden mezclarse a través del fracaso matrimonial de Guzmán (Caín) con Alicia (Set). Sin embargo, también se evidencia la imposibilidad de descendencia para la raza de Set entre los de Caín con el fracaso de la política matrimonial de Pedro Crooker y la ausencia absoluta de niños en todo el texto. Dato este que, junto a las claras connotaciones negativas de una raza definida a partir del desgraciado nombre bíblico de Caín, parecen indicar que la única posibilidad con futuro para Latinoamérica sea la desaparición de la raza de Caín y su sustitución por la de Set. Esto se observa en la admiración de Guzmán hacia don Pedro, ese “hombre que sabe sufrir en silencio.” (176) Una admiración que no comparte Cacio porque piensa que don Pedro no tiene ningún objetivo vital, dado que la raza de Set no padece ni debe luchar por su existencia (200), como la de Caín, lo que muestra las incompatibilidades entre Set y Caín, pero que deja traslucir las virtudes de los Crooker: sencillez, bondad, generosidad, inteligencia y conocimiento, y que le lleva a un modelo de comportamiento ajeno a sentimentalismos y goces innecesarios, tal como lo presenta Guzmán, que llega a afirmar de él: “Es un hombre diferente[1] de nosotros y mejor que nosotros.” (193)

En definitiva, pese a las similitudes en la construcción intelectual, se puede afirmar que el punto de vista del autor implícito en La raza de Caín es contrario al de la mayoría de intelectuales de su época en cuanto a la perspectiva sobre los norteamericanos, en especial, a Rodó y Vasconcelos. Por otra parte, a diferencia de la tendencia general de la literatura victoriana, no hay posibilidad de cambio, por cuanto sugiero que Reyles no comprendió en toda su extensión las teorías de Darwin, por su construcción intelectual del concepto de raza, y por la imposibilidad de que las razas se mezclen en su novela tal como sí lo hacen en las de George Eliot. En este sentido, aunque Darwin hablara solo de forma implícita de la predominancia de la raza caucásica (Beer 111), Reyles coincide con los postulados raciales del darwinismo. Sin embargo, a la metáfora de Darwin de la “inextricable web of affinities between the members of any one class,” (415) que definen el parentesco, Reyles antepone el enfrentamiento.



[1] Énfasis del autor.

viernes, 20 de mayo de 2016

PALABRAS PARA ASHRAF

Ya está a la venta el libro que, por iniciativa de Juan Luis Calbarro, se creó para apoyar al artista palestino Ashraf Fayad, encarcelado por sus ideas en Arabia Saudí, y en donde colaboro con un breve escrito.



Podéis adquirir el libro en el siguiente enlace. Y aquí podéis consultar la nómina de autores. También os puede servir el código QR:



Los beneficios se destinarán a una ONG que vele por los derechos humanos en Arabia Saudí.

Este es el prólogo de la obra, en donde se desarrolla la declaración de intenciones de Juan Luis:

PALABRAS INICIALES Y PETICIÓN


De la misma manera en que solicité la colaboración de un puñado de escri­tores para llevar a cabo este proyecto edito­rial y solidario a favor del preso de conciencia Ashraf Fayad, hoy, lector, solicito tu colaboración.

Ashraf, poeta y comisario artístico, fue condenado por un tri­bunal saudí, primero, a cuatro años de prisión y, un año des­pués, a muerte, por los deli­tos de blasfemia, ateísmo y ofen­sas al islam. Su error había sido escribir versos. Reciente­mente, gracias en parte al trabajo denodado de su familia y en parte a la enorme repulsa manifestada internacional­mente, le ha sido conmutada la pena por la de ocho años de prisión más ochocientos latiga­zos, administrados en dieciséis series de cincuenta.

Las verdaderas causas de su condena parecen ser la visión crítica de la realidad que encierra su poemario
Instrucciones en el interior (2008), su posición influyente en la renovación del arte saudí (un gremio poco conven­cional al que de vez en cuando hay que recordar los límites del re­dil) y, también, que grabó y publicó imágenes de una actuación represiva por parte de la policía religiosa del régimen. Durante el proceso que lo abo­có a la muerte se había ignorado su derecho a la de­fensa de un abogado; el juez ni siquiera había hablado con el reo.

Condenar a alguien por tener o no tener una fe religiosa, o por cualquier opinión o creencia vertida en un libro, es con­trario a los derechos humanos y nos lleva de vuelta de lleno a la Edad Media. Hacerlo, además, como pretexto para elimi­nar la disidencia o la crítica es signo de qué clase de ré­gimen es el saudí.

En noviembre de 2015, cuando Ashraf fue condenado a muerte, inicié en Change.org una petición en la que muchos solicitamos al gobierno de Espa­ña que pusiese de su parte to­do lo posible para impedir este atropello. A día de hoy esta­mos cerca de reunir 300.000 firmas de apoyo; te invito, lec­tor, a unirte también a esta iniciativa y firmar la petición: su dirección elec­trónica está en la página de créditos. Gracias a una comunicación directa con el ministerio de Asuntos Exte­riores por parte de Mounir Fayad, un her­mano del condena­do que reside en Asturias desde hace ya muchos años, sa­bemos que el ministro en funciones García-Margallo está al tanto del ca­so. Todos deseamos que eso se traduzca en ac­ciones concretas.

Y a principios de marzo de 2016 inicié la producción del pre­sente volumen para su publicación en Los Papeles de Brigh­ton. Sesenta y un escritores res­pondieron al llamamiento sin hacer una sola pregunta, dedicando generosa y apresurada­mente su tiem­po y su esfuerzo para poder manifestar en es­tas páginas, con toda su energía, su apoyo a Ashraf y su convicción de que la opinión nunca puede ser delito, de que los versos no pueden ofender a nadie. Entre ellos hay al­gunos de nuestros más reconocidos poetas, narra­dores y ensayistas, acadé­micos y figuras internacionales, junto con otros au­tores no tan celebrados pero igualmente pertenecientes a lo mejor de lo que se está haciendo hoy en la literatura nacional y, desde luego, todos ellos primeros espadas de la solidaridad. Sorprende que una gran parte de los convocados hayan decidido generosamente aportar textos escritos ex profeso para este libro, lo que le añade un enorme valor literario; allá don­de las contribuciones no son inédi­tas, indico al pie la refe­rencia de su pri­mera publicación.

Quiero destacar que en la selección de los autores no hubo, ni ellos lo hubieran permitido, sesgo ideológico alguno. Aquí conviven firmas de todas las adscripciones po­líti­cas; personas de convicciones religiosas y laicas; autores preocupados por la persecución del ateísmo o por las libertades en Oriente, por la pesadilla concreta de la prisión del poeta o por el contexto geopolítico más general del conflicto entre Oriente y Occiden­te, por el momento que vive el Islam o por la interrelación en­tre las diversas tensiones que le atañen, por los ele­mentos más humanos y sentimentales del asunto o por una reflexión gene­ral sobre la necesidad de la libre opinión y de la crítica de las verdades es­tablecidas.

Son principalmente hombres y mujeres de Europa, pero tam­bién un puña­do de otras orillas. Al­gunos han escrito sobre Ashraf y otros han puesto un poema en su boca. Se han da­do convergencias reseñables, como el diálogo intertextual en­tre Isaac Goldemberg y Carlos Martínez Gorriarán en torno a la célebre afirmación de Adorno sobre la poesía después de Auschwitz. Este homenaje es también una inusual es­tafeta por la que pasan cartas dirigidas a Ash­raf, cartas para los propios hijos de los autores, como es el caso de la de Isabel Camblor, y una emo­cionante misiva del propio herma­no del conde­nado, Mounir Fayad, a los autores de este libro. Vamos de la ira indignada de Eduar­do Moga a las llamadas a la hermandad entre pue­blos de Antonio Gamo­neda o Tomás Sánchez Santiago. Todos han aporta­do su texto porque de­seaban estar aquí, sin más aspiración que manifestar su apo­yo a Ashraf y su fa­milia y a los cientos de presos de concien­cia que hoy sufren malos tra­tos y cautiverio en Arabia Saudí y otros países de su entorno. Todo el que se acerque a estas páginas podrá entender que, en la lucha por los dere­chos de todos, no estamos enfrente de nadie, sino abra­zados los unos con los otros. No es éste un libro contra nada ni nadie, sino a favor de la liber­tad.

Ahora llega mi petición, lector. Te voy a pedir, como en su día solicité a los magníficos escritores que vas a leer en las pró­ximas páginas, que compres al menos un ejemplar de
Pala­bras para Ashraf. Con la presentación del li­bro y las noticias que rodean su lanzamiento damos a conocer, hasta don­de podamos llegar, el caso de Ashraf Fayad y el de los cientos de presos de conciencia que sufren cautiverio en aquel país cada año y de los que él es, a su pesar y como otros presos políti­cos conocidos –Raif y Samar Badawi, Walid Abuljair, Alí Mo­hamed al Nimr…–, sólo un representante cualifica­do; e in­tentamos que su drama no pierda actualidad y que las auto­ridades saudíes consideren el indulto. El libro está a la venta permanentemente en Amazon y los beneficios obtenidos se­rán destinados íntegramente a una or­ganización de defensa de los derechos humanos en Arabia Saudí. Conside­ra tam­bién, por tanto, darle toda difusión posible a esta publicación y rega­lar sendos ejem­plares de este libro a tus amistades, porque la causa lo me­rece, pero tam­bién porque en sus pági­nas encontrarán unas cuantas de las mejores fir­mas del pa­norama literario español y algunos testimonios con­movedores.

Saludos cordiales.

Juan Luis Calbarro


Palma de Mallorca, 10 de abril de 2016

martes, 1 de septiembre de 2015

Congrés sobre ciencia i ficció a Barcelon. Cap allà anem:

Dimecres, 2 de setembre
Barcelona, Institut d’Estudis Catalans.
9.30-10h Lliurament de documentació.
10-10.15h Presentació congrés.
10.30-11.30h Conferència inaugural.
Laura Borràs (ILC), Lletres i tecnociència.
11.30-12h Descans.
12-13.30h Comunicacions Àmbit 1: Ciència i ficció
– Jessica Aliaga (CUD, UniZar), Trauma and Memory Studies of Alien Abductions: Whitley Strieber’s Communions, a Case Studi.
– Xavier Duran (TV3), Trasplantaments: literatura empeltada de rigor i de fantasia.
15.30-17h Comunicacions Sessió doble Àmbit 1:
– Juan Marcos Bonet (UV) , Los estereotipos del magnetizador en la literatura de ficción.
 Anna-Maria Corredor (UdG), Una visió de la ciència en “Les travailleurs de la mer”, de Victor Hugo.
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 Giulia Rispoli (EHESS), To Mars and Back: The Science–Fiction Interface in Russian Interplanetary Utopia In his science-fiction novels “Red Star” (1908) and “Ingegner Menni” (1913).
 J. Miró (UdG), M. Moreno (UPC), Ciència i tècnica en els relats d’Edgar Rice Burroughs.
 Pedro Fernàndez (University College Cork)Manuel de Pedrolo and the Philosophy of Time and Space.
17-17.30h Descans.
17.30h-19h Comunicacions  Sessió doble Àmbit 1:
– Sergi Monteagudo Cosgaya (prof. secundària) i David Castejón Ferrer (graduat en Criminologia)Transhumanisme: El futur de l’espècie humana?
 Rocío Vanesa Ramírez González (UNIR), Singularidad: autoconciencia artificial en el pensamiento ciencia ficcional.
 Saba Razvi, PhD (University of Houston-Victoria), Biopunk Bodies and the Biopolitical in Motion: Posthumanist and Biopolitical Issues in Paolo Bacigalupi’s “The Windup Girl”.
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– Sara Díez Santidrián (UB) i José Luis Villanueva-Cañas (PRBB), Hibernació humana: ciència i ficció.
– Jorge Molero-Mesa, Ignasi Medà, Mònica Alcalá-Lorente i Carlos Tabernero (CEHIC),El imperativo científico-técnico en “Night of the living dead” (G.A. Romero, 1968).
– Carlos Manuel Gámez Pérez (University of Miami), Fe en la ciència a l’Espanya de la posmodernitat: “Tokio ya no nos quiere” de Ray Loriga.
Dijous, 3 de setembre
9.30-11h Comunicacions Sessió doble Àmbit 2: Condició humana i cosmos
– Rubén Cenamor (UB)Imagining a New World After WWII: Alternative Masculinities in 1950s Science Fiction.
– Sara Martín Alegre (UAB)El monstre (masculí) “hard-boiled”: La ficció de detectius i la ciència-ficció a la novel·la de Richard Morgan Black Man (2007).
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– Luis J. Conejero-Magro (UEx), Possible Science and Plausible Fiction in Apocalyptic English Literature, and its Rendering into Spanish.
– Jasmin Wrobel (Freie Universität Berlin), Diálogos cosmopoéticos en la obra de Haroldo de Campos.
11-11.30h Descans.
11.30-13h Comunicacions Àmbit 3: La CF dins l’àmbit docent
 Estelle Blanquet i Éric Picholle (Université de Nice Sophia-Antipolis)An Alternative
Strategy in Science Education: Bypassing Classic Epistemological Obstacles Through Science Fiction.
– Ugo Bellagamba, Estelle Blanquet,  Jean-Luc Gautero i Éric Picholle (Université de Nice Sophia-Antipolis) An Interdisciplinary Approach to SF Studies : the Nice Way. 
 Antoni Hernández-Fernández (UPC), Ciencia-ficción en materiales educativos para la  enseñanza de las ciencias y la tecnología.
15.30-17h Comunicacions Sessió doble Àmbit 3:
– Xavier Ferré Trill (URV), Ficció com a recurs civicopolític pedrolià: “Terra prohibida.”
 Joandomènec Ros (UB/IEC), Aprendre ecologia amb els llibres de… ciència ficció.
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Àmbit 4: C i F fora del llibre
 Enric Pérez Canals (UB), L’heliocentrisme i el principi d’incertesa a escena
– Jaume Valor i Montero (UPC), La representació de l’arquitectura en les distopies cinematogràfiques.

17-17.30h Descans.
17.30h-18.30h
Conferència Carme Torras (UPC), Confluència de ciència i ficció en la robòtica actual.
18.30-20h Visita a la Biblioteca de Catalunya.
Divendres, 4 de setembre
9.30-11h Comunicacions Àmbit 4:
– Mònica Alcalá-Lorente (UAB), Mecanismos científico-técnicos de control social en “La jetée” (Chris Marker, 1962).
– Carlos Tabernero (CEHIC)Cine, ciencia y ficción: la máquina de Stanley Kubrick.
– Marta Heberle (IRSA, Adam Mickiewicz University)Science Fiction becoming reality: the strange encounters of bio art.

11-11.30h Descans.
11.30-13h Comunicacions  Àmbit 4:
 Josie Swarbrick (UAB), Instable Masculinities in District 9.
– Toni Pou (Periodista científic), Ciència en sèrie. Com les sèries de televisió utilitzen la ciència per modelar la forma narrativa pròpia del segle XXI.
– Manuel Moreno (UPC) i Joan Miró (UdG), De Tintin a Darkness: eclipsis reals i de ficció
13.30h Brindis de clausura.
Dissabte, 5 de setembre
Vilanova i la Geltrú, Museu Víctor Balaguer.
11-12-30h Conferència de clausura.
Jean-Pierre Laigle (escriptor), La vie dans la haute atmosphère

14.00h Dinar de comiat.


jueves, 2 de julio de 2015

La literatura nacional acaba en los Pirineos - Nagari Magazine

La literatura nacional acaba en los Pirineos - Nagari Magazine


Pese al mucho revuelo mediático que ha creado, la última novela de Michel Houellebecq: Sumisión, es un buen texto. Al menos es más inteligente que polémico. El libro se sustenta en una elipsis estructural magnífica; y la construcción del personaje del narrador y sus complejas relaciones con sus progenitores, que son el motor que impulsa al desenlace final, está muy correctamente elaborada. Bien es cierto que nos encontramos con ciertos tics propios del autor, como las explícitas escenas sexuales, la crítica sistemática al pensamiento que surgió del mayo del 68 francés o las reflexiones de un intelectual de derechas. Solo a partir de ahí se presenta el conflicto que parece existir entre el islamismo y la sociedad francesa: “estallará necesariamente una guerra civil entre los musulmanes y el resto de la población”.

Contra lo que cabría esperar, el autor introduce ese tema con delicadeza, mediante un narrador que es profesor de universidad y especialista en Joris-Karl Huysmans, escritor francés del siglo XIX conocido por su repudio de la modernidad y su conversión final al cristianismo. Así que la novela, más que hablar del conflicto cultural con el Islam, habla de los problemas que subyacen a una sociedad que ya no cree en nada, cuya última estación es el descreimiento de la generación del 68. De ahí que el narrador viva en completa soledad pese a sus varias amantes, y tenga una existencia para la que no encuentra sentido, cuyos culpables son esos supuestos progresistas multiculturales: “los votantes de la Hermandad Musulmana procedían en un 99 % del Partido Socialista”.

Claro que la novela contiene un discurso en torno a la islamofobia. Pero es una construcción sutil elaborada mediante dos estrategias que lo alejan del panfleto. La primera es la mención del narrador y de algunos personajes a referentes que apelan al cristianismo medieval y al concepto de invasión, sin hacer una crítica frontal del islamismo contemporáneo. Ejemplos de ello serían la “iglesia fortificada construida para resistir los ataques de los infieles”; el hecho de que “Carlos Martel derrotó a los árabes en Poitiers en 732 y detuvo así la expansión musulmana hacia el norte”; las menciones a la gran civilización que fue la cristiandad medieval o la cita a la Chanson du Roland.

La segunda es poner los comentarios más polémicos siempre en boca de otros personajes creados con una aureola controvertida, como Lempereur, antiguo miembro de los “Indígenas Europeos”, que básicamente son un grupo de tipos xenófobos que afirman: “somos los indígenas de Europa, los primeros ocupantes de esta tierra, y rechazamos la colonización musulmana”. Pero que acaba la frase diciendo: “rechazamos igualmente a las empresas norteamericanas y la compra de nuestro patrimonio por los nuevos capitalistas llegados de la India, China, etcétera”. Y el lector se podrá indignar con la muy neutra calificación de identitarios para estos tipos sospechosos, aunque se encontrará en pocas páginas con esta afirmación: “no éramos ni racistas ni fascistas, o sí, para ser honesto, algunos identitarios no estaban muy lejos de ello”, que lo pone todo en su sitio.

Así, si el problema es el choque entre la laicidad y el Islam de una Europa que se suicida, como certifica el narrador en su visita al bar del hotel Metropol de Bruselas y con la afirmación: “el verdadero enemigo de los musulmanes, lo que temen y odian más por encima de todo, no es el catolicismo: es el secularismo, el laicismo, el materialismo ateo”, entonces, por qué lo resuelve el autor desde un punto de vista nacional, con referencias literarias siempre de la tradición francesa, como Huysmans y sus contemporáneos, hasta el punto de que gracias a que en Francia triunfa el islamismo moderado, el país se convierte en el nuevo centro de la Unión Europea con la entrada en la misma de los países del Magreb y Turquía.

No puedo dejar de leer con ironía la chauvinista afirmación del narrador: “habrá una propuesta de directiva imponiendo el francés, paritariamente con el inglés, como lengua de trabajo de las instituciones europeas”, que es lo que verdaderamente interesa a la ciudadanía francesa. Pero también con tristeza, en especial, cuando estamos hablando de un autor, como Houellebecq, que revolucionó las letras francesas con su reivindicación de la ciencia ficción y el inglés Aldous Huxley en Las partículas elementales. Un autor tan inteligente que curiosamente es capaz de hacer decir a su narrador: “no estaba muy convencido de que la república y el patriotismo hubieran podido “dar lugar a algo”, aparte de a una sucesión ininterrumpida de guerras estúpidas”.

Parece que desde que ha vuelto a residir en Francia el autor se ha olvidado de que existe un corpus literario europeo que se inicia en Rabelais y Cervantes. Parece que se olvide de que dos de los nombres reales que más critica: Manuel Valls y David Pujadas, no tienen apellido francés sino catalán (el primero es efectivamente catalán de nacimiento). Para el narrador todo el problema es nacional (en el arcaico sentido que da el estado-nación, y que lo que más le preocupe sea que “[L]a verdadera agenda de la UMP, al igual que la del PS, es la desaparición de Francia, su integración en un conjunto federal europeo”.

Está claro que uno de los grandes obstáculos para la creación de un proyecto común europeo es el chauvinismo de los distintos estados miembros, y el francés es uno de los estados que más pecan de eso. Posiblemente ese sentir ha llegado a la literatura de Houellebecq. Pero la verdad, difícil lo tiene Francia para solucionar un problema de esta envergadura por sí sola. De la misma forma que la modernidad fracasa en España porque es un estado construido en torno a la fe única y a la Reconquista, que unifica en torno a un credo y expulsa a los herejes, y esa relación entre la identidad nacional y la fe católica hace fracasar todos los intentos de modernizar el país, Francia se refunda tras la Revolución Francesa en la laicidad como elemento identitario nacional básico tras un siglo de haberse desangrado por culpa de las guerras de religión que dividieron al país muchas veces entre católicos y hugonotes. Así que en mi opinión, ese intento de recuperar la espiritualidad está condenado al fracaso, al menos si se realiza en clave nacional, de la misma forma que intentar reconstruir ahora las literaturas nacionales en cada estado en una Europa global está condenado al fracaso, aunque ese intento produzca novelas inteligentes.

sábado, 6 de septiembre de 2014

DE LA VIDA Y LOS ASTROS


La línea que divide la denominada magia culta, que practica Marsilio Ficino, de una magia simbólica y absoluta se observa de forma destacada en el capítulo XV del tercer volumen de De vita. Este sincretismo emerge al tratar Ficino a los objetos de naturaleza inferior, y preguntarse si pueden tener algún tipo de naturaleza celestial. Ficino concluye que no lo cree, y lo hace desde las prerrogativas del neoplatonismo, pues los poderes celestiales son superiores a los terrestres: “if you concede that God has engrafted wonderful powers in things beneath the Moon, concede more wonderful ones to the celestial things” (321). Desde esta perspectiva, refuta los poderes de ciertas imágenes que algunos magos y astrólogos consideran maravillosas, y solo concede ese poder a los ungüentos y medicinas que se elaboran bajo el signo de los astros. En este aspecto, su neoplatonismo cuestionaría el peso de la interpretación de los signos que propone Foucault para el epistema del siglo XVI (Las palabras y las cosas, 33), aunque es cierto que eso se debe en parte a que Ficino está huyendo de la Inquisición, que condena a aquel que pretenda comunicarse con los astros o los demonios por escrito según dictara Santo Tomás. Y a que todo análisis con pátina filosófica suele tender a la generalización.
Sin embargo, cabe decir que las operaciones que imprimen de poderes celestiales a ciertas medicinas pertenecen a lo que Foucault describió como el epistema de la modernidad temprana. Concretamente, a la convenientia (18), pues todo el proceso de elaboración de sustancias: “can be done by a certain art of collecting together rightly and at the right time many things in one” (Ficino 320). La imitación también está presente en la selección de las piedras preciosas que presenta al principio del capítulo, aparejadas todas con astros. De hecho, todo el capítulo es un compendio de cómo a partir de esas analogías y de una serie de relaciones de simpatía—como la que tienen los metales ante los imanes—, esos objetos acaban obteniendo de los astros un ascendente que les permite ser objetos curativos, a medio camino de las prácticas médicas y de las prácticas astrológicas (320). Es precisamente esta mezcla de prácticas, tomadas como una suma de saberes en el sentido que le da Foucault (30), la que caracteriza el pensamiento de Ficino y lo aleja de ciertas magias puramente simbólicas basadas en imágenes, que él pretende combatir con sus conocimientos médicos. Se trata de una magia sustentada en conocimientos científicos y astrológicos que la dotan de una cierta pátina culta, aunque por momentos se me antoja que pretenda ser muy exhaustiva y ambiciosa a la hora de tratar de describir el universo y sus relaciones. Acaba pecando de excesivamente científica como para ser mágica.