lunes, 15 de octubre de 2012
SEMANA DE PRESENTACIONES
Así es señores, esta es semana de presentaciones, las de Artefactos, mi primer libro de ficción, IX Premio Cafè Món. Esta es la agenda para la semana:
Martes, 16 de octubre, a las 20h: Presentación de Artefactos en Girona junto a Jorge Morales, de la revista El Llop Ferotge. Llibería 22, calle Hortes, 22.
Viernes, 19 de octubre, a las 20h: Presentación de Artefactos en Palma de Mallorca junto a José Mª Nadal Suau, crítico de El Cultural. Cafè Món, avenida Joan March, 1.
Aquí os dejo un fragmento del libro por si os animáis a asistir a cualquiera de las dos primeras presentaciones.
lunes, 8 de octubre de 2012
SOLO MCBTH
Solo un escritor
como Shakespeare es capaz de narrar el mal absoluto como una
contingencia. De esa forma, el personaje tiránico es alguien con
quien nos podemos identificar. El “mal absoluto” esta en todos
nosotros, al menos potencialmente. Esa es la grandeza de Macbeth,
un buen noble, fiel a su rey que, tras el encuentro sobrenatural con
unas brujas, se convierte en un traidor y un tirano.
Solo un director
teatral como Àlex Rigola es capaz de representar Macbeth como
si de una instalación de arte se tratara (influencia de su
interacción con ese mundo desde la Biennal de Venecia). En dos
escenas, una inspirada en Twin Peaks y la otra en un matadero con
aires de manicomio y cielo a partes iguales. Con elementos propios de
la cultura de consumo, como las camisetas de míticos equipos de
fútbol o las máscaras de Mickey Mouse. Con solo seis actores y en
casi hora y media. De ahí el nombre reducido del montaje: MCBTH.
Resulta curioso
observar que los dos últimos trabajos de Rigola se centran en la
misma problemática: el hombre brillante, reconocido por sus
congéneres, que decide el asalto al poder. En Coriolà
existía cierta ambigüedad, derivada de su interpretación política (un poder corrupto),
que nos permitía simpatizar con el protagonista. Aquí se trata de
un tirano sanguinario y, sin embargo, en algunos momentos el
espectador puede empatizar con su vulnerabilidad y su sufrimiento
pese a la crueldad que preside el texto.
La puesta en escena
de MCBTH es conceptual, compleja y muy exigente con los actores,
especialmente con Joan Carreras, que debe masturbarse y hasta
revolcarse en sangre desnudo junto a su parterner, Alícia Pérez. De
ahí que salgan todos los actores a escena un tanto acelerados. Por
suerte, el savoir faire de Lluís Marco, rey Duncan en el
Averno, ralentiza un montaje que probablemente se recibirá con opiniones
divididas. Sin embargo, tengamos en cuenta que, como afirma Jorge
Carrión en Teleshakespeare, debemos reactualizar los
arquetipos shakespirianos para adaptarlos a los tiempos que corren. Y
eso es lo que intenta Rigola en esta obra: actualizar el arquetipo de
Macbeth a la sociedad actual, bombardeada por las teleseries y
rota por la crisis económica, algo tremendamente ambicioso.
lunes, 1 de octubre de 2012
TRES CHARLAS SOBRE CIENCIA Y LITERATURA
Atención a las
tertulias sobre ciencia y literatura que tienen lugar esta semana en
Barcelona. Son tres, tantas que yo, que vivo en Girona, me perderé
más de una. Qué se le va a hacer. Quien pueda asistir a todas, que
lo disfrute.
Empiezan hoy lunes a
las 18:30 h. en la Residència d'Investigadors del CSIC (Hospital,
64), con una charla que ahondará en las relaciones entre medicina y
literatura. Lleva por título “Llegir a Tolstoi ens fa millors
metges” y estará a cargo de Josep Eladi Baños.
Continúan mañana
martes con el ciclo “De la ciència a l'imaginari: Una lectura
científica de Jules Verne”, que se celebra en la Biblioteca
Sagrada Familia (Provença, 480). La primera sesión, titulada “Una
literatura a la recerca d'autor. El cas de Jules Verne i la novel·la
de la ciència”, tendrá lugar a las 19 h. a cargo de Pasqual
Bernat.
Y para acabar tan
nutrida oferta, la propuesta de Jordi Carrión del próximo
miércoles, a las 18.30, en el Edificio Jaume I del Campus Ciutadella
de la Universidad Pompeu Fabra. Allí, Marcelo Cohen conversará con
Fernando Ángel Moreno, profesor de la Complutense de Madrid y gran
experto en ciencia-ficción española. Lo harán sobre Ciencia y
Ficción.
lunes, 24 de septiembre de 2012
CIENCIA-FICCIÓN EN EL FONDO
Si me piden que les explique el
argumento de El fondo del cielo, de Rodrigo Fresán, lo
cierto es que me pondrán en serios apuros. Porque El fondo del
cielo no va de nada, y sin embargo, la novela tiene en vilo al
lector desde la primera página. A mi entender, esas son las dos
mejores cosas que se pueden decir de un libro. Resulta evidente que
nos encontramos frente a una gran novela. Pero además, se trata de
una novela de ciencia-ficción cuyas características se utilizan
tanto para contextualizar la obra como para hacer uso de recursos
propios de la ciencia-ficción con una intención literaria, como en
los contactos con alienígenas o las visiones sobrenaturales. Así
que nos enfrentamos a un libro que, como la novela de Jonathan Lethem
Cuando Alice se subió a la mesa, trata la ciencia-ficción
de otra manera, mucho más sugerente a lo que el género nos ha
deparado en los últimos años. “Porque la Historia de lo que fue
-toda teoría, novela o ensayo literario- es también una novela de
ciencia-ficción”, como dice su autor.
El libro trata de la historia de un
grupo de pioneros de la ciencia-ficción, allá por la década de
1920 en Nueva York. Tres jóvenes, una hermosa chica y
dos chicos que se enzarzan en un triángulo amoroso. Suyas son las
voces de los narradores de cada una de las tres partes en que se
divide la novela. Hasta aquí parecería una historia común. Pero de
la mano de Fresán, el relato se transforma en un homenaje a Nueva
York tras el 11-S, en la construcción de un mundo extraterrestre
-Urkh 24, que aparece en obras anteriores del mismo autor y aquí se
utiliza como recurso estilístico-, y en un tributo al género de la
ciencia-ficción por parte del autor, que habla de 2001, de Lovecraft, de Philip K. Dick y, por encima de todos, de Kurt Vonnegut..
En el texto, Fresán
afirma que: “La memoria es una máquina del tiempo en reversa tan
potente como lo es -siempre hacia delante o en múltiples direcciones
alternativas- esa otra máquina del tiempo que es la imaginación.”
Y la novela es sobre todo eso: un relato coral de los tres
protagonistas. Un relato en donde las grandes obras de la literatura universal se hacen pasar por relatos pulp de sci-fi. El texto, que se inicia con el estilo habitual de Fresán (frase larga y disgresiva), acaba "en el lenguaje de la ciencia-ficción:
un estilo simple por mandato, porque sabe que tiene que convencer de
cuestiones complejas, con palabras creíbles para situaciones
inverosímiles", lo que demuestra lo versátil del autor y cómo, en el fondo, esta es una novela de y sobre ciencia-ficción.
lunes, 17 de septiembre de 2012
CUANDO ALICE SE SUBIÓ A LA MESA: OTRA CIENCIA FICCIÓN
Cada
vez es más evidente el hecho de que la ciencia-ficción de hoy poco
tiene que ver con lo que se consideraba el mainstream
del género hace unas décadas. Sí, es cierto que siguen existiendo
esas sagas claramente sci-fi,
especialmente en el mundo anglosajón. Pero parece que eso se está
quedando para la fantasía. Poco a poco, la ciencia-ficción parece
estar conviritiéndose predominantemente en un género culto. Hasta
tal punto, que autores considerados excelsos por la crítica como
Pynchon o el tristemente desaparecido Foster Wallace, la utilizaron
en su momento para algunas de sus más ambiciosas novelas.
Que
algo ha cambiado ya lo afirmaba Robert Juan-Cantavella en una
entrevista junto a Hernán Francese que ya anunciamos en esta
bitácora. La obra de escritores prestigiosos, considerados cultos
por la crítica, como Rodrigo Fresán o Jonathan Lethem no hacen más
que corroborarlo.
Otro
día hablaremos de Fresán y su magnífica El
fondo del cielo.
Hoy le toca el turno a una de las novelas de Lethem que más apostó
por esa “otra ciencia-ficción”: Cuando
Alice se subió a la mesa,
tercera obra de su extensa producción, que alcanzaría el éxito de
público y crítica con libros como La
fortaleza de la soledad
o
Huérfanos
de Brooklyn.
En
Cuando
Alice
se subió a la mesa,
evidente homenaje a la Alicia de Lewis Carroll tal como indica el
nombre de la protagonista, no nos encontramos con un mundo
fantástico, ni con ciencia-ficción al uso. Nos encontramos con la
realidad, o con lo que las convenciones sociales determinarían como
realidad. En concreto, con la realidad que se respira en el campus de
una ficticia universidad del norte de California, con la relación
entre un antropólogo y una investigadora en física. Hasta que
aparece “la ausencia” y lo cambia todo. ¿Y qué es la ausencia?
El producto de una investigación en física para tratar de crear un
universo en miniatura. Un experimento fallido que produce un ente que
arrebata a Alice (la investigadora en física) de los brazos de su
amado Philip (el antropólogo). Y este debe reaccionar, lo que sí
dara lugar a universos fantásticos.
Cabe
decir que Lethem expone en la novela el enfrentamiento entre ciencias y letras de forma brillante y respaldado por una
excelente documentación. La ironía de Philip, el narrador, alcanza
tanto a los postulados de la física teórica como a las bases de la
antropología social. Así que el lector queda convencido de lo
relativo de ambos conocimientos. Sin predominio de ninguna de las
partes. Más que de debate entre dos culturas, habría que hablar de desencuentro entre conocimientos limitados. Hay además, metáforas deliciosas, como la de los dos
ciegos, personajes indispensables de la novela. El libro se disfruta
emocional e intelectualmente. Y por supuesto, existe el pasaje propio
de la ciencia-ficción más clásica, en que el autor nos muestra su
visión del todo. Eso sí, siempre desde otro tipo de
ciencia-ficción.
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