domingo, 14 de diciembre de 2008

QUÉ ES EL QUÉ DE LA REALIDAD NARRABLE


Hace más de una semana en esta discusión literaria ocurrida dentro del Diario de Lecturas de Vicente Luis Mora, una contertulia recordaba que una de las premisas de la novela fragmentaria es la idea de que "la realidad no puede ser narrada". Es cierto que ese es un de los puntales de la novela fragmentaria, y que lo que conocemos colectivamente por convención como realidad se está revelando algo muy complejo. Pero discrepo de que la realidad no pueda ser narrada. Ese es un concepto teórico hasta sugerente. Pero intenten explicárselo por ejemplo a Valentino Achak Deng, el protagonista del último libro de Dave Eggers traducido al castellano, Qué es el qué (What Is the What). La biografía novelada de un niño desplazado por la guerra del Sudán que por diversos azares acabó dando con sus huesos en EEUU. Atrévanse a decirle: Sí, tu vida ha sido un sufrimiento pero no me la puedes contar porque la realidad no es narrable. A ver que les contestan él y Eggers, que al parecer, ha intentado narrar esa realidad (inenarrable) de Valentino.

Otra cosa son las nuevas técnicas narrativas necesarias para explicar esa realidad compleja.

domingo, 23 de noviembre de 2008

EL ASTRONAUTA Y EL SENTIDO DE LA VIDA

El astronauta me ha hecho llegar su último pensamiento desde el futuro. Parece ser que ha encontrado algo en uno de sus innumerables viajes por el espacio exterior. Una vez finaliza la comunicación, en mi pantalla de ordenador leo:

"La concepción del tiempo, la muerte, el sentido de la vida. Todo eso escapa al entendimiento de nuestro cerebro."

Inquietantemente, no deja de tener razón.

sábado, 15 de noviembre de 2008

El último beso de Maores

La niña degollada en Ripollet estaba enamorada de su presunto verdugo


Aunque al inicio se habló de un desengaño amoroso, la investigación policial apunta ahora a lo contrario: a Sergio -un chico rubio con fama de guaperas que ponía especial esmero en su peinado- le sentó como un tiro que sus amigos le vieran besando a Maores. De modo que intentó reconducir la situación: habló con ella por el Messenger (mensajería por Intenet) y, horas después, en plena noche de Halloween, fue a buscarla a casa.

Los amigos y vecinos de la víctima no se explican cómo un chaval de 14 años, que no era conflictivo en el colegio y se había criado en una de tantas familias de clase media, fue capaz de matar a su amiga y compañera de 2º de ESO. Tampoco entieden por qué empleó una violencia tan extrema: tras degollar a la niña con una navaja, el chaval se ensañó en su cuerpo con un palo de senderismo. La chica aún vivía cuando la dejó tirada.

Los chavales, que juegan en un club de fútbol, tuvieron la frialdad de echar un partido a la mañana siguiente. Pero la muerte de Maores empezaba ya a estar en boca de todo el municipio. Cada vez más presionados, los menores decidieron acudir a la policía.


CLAROS SIGNOS DE VIOLENCIA GRATUITA EN UNA SOCIEDAD DE NUEVOS RICOS DONDE NO SE DA IMPORTANCIA A LOS VALORES. 

AUNQUE LA NOTICIA NO DIFIERE MUCHO DEL ASESINATO DE UN ADOLESCENTE EL VERANO PASADO EN LA PERIFERIA DE LIVERPOOL (O DE TANTAS OTRAS QUE SE PUBLICAN).

La Audiencia de Barcelona condena a 17 años de prisión a los acusados del crimen del cajero

"Actuaron conscientes de la altísima probabilidad de la muerte de la Señora Endrinal y no obstante actuaron en consecuencia", afirma tajante la sentencia, que recuerda que el incendio mediante uso de acelerantes del fuego es un medio "esencialmente alevoso".


PESE A LAS FALSAS BURBUJAS CONSTRUIDAS POR EL ESTADO DEL BIENESTAR EN LOS PAÍSES OCCIDENTALES, ES UN HECHO QUE VIVIMOS EN UNA SOCIEDAD HIPERVIOLENTA DE ESCALA MUNDIAL. 

Un petó enverinat

Maores estava enamorada de Sergio, i una mostra evident d'això són els reiterats missatges que ella li enviava pel seu fotobloc (espai web on es recopilen imatges i missatges). «T'estimo moltíssim, que vals molt, que ets preciós», són algunes de les floretes, que –amb un llenguatge juvenil d'SMS– la noia va enviar al seu suposat botxí i que encara es poden llegir a la xarxa.

Una amiga va explicar a la fiscalia que Sergio i Maores es van petonejar divendres en un banc. Luis, que ahir va ser visitat per la seva advocada al centre de justícia juvenil Els Til·lers, a Mollet, intentava interpretar, no sense perplexitat, la violència del seu amic contra l'adolescent. Va recordar que divendres al vespre Sergio li repetia «l'he cagat, l'he cagat» i li va demanar que l'acompanyés a veure Maores. Sergio se sentia superior, i que l'haguessin vist amb la noia li semblava ofensiu, opina Luis, que es confessa aterrit del seu company i el seu comportament.

A la fiscalia, Luis va explicar que va anar a buscar Sergio a casa seva divendres, a dos quarts d'onze de la nit. El va veure baixar amb un pal de senderisme amb punta de ferro (habitual per trescar per les muntanyes), i en preguntar-li per què el portava, Sergio li va dir que anava a buscar una persona. Primer van trucar a casa d'una amiga, Cristina, per saber on vivia Maores, però la seva mare va dir-los que la nena dormia. Finalment, Sergio –segons la declaració del seu amic– va estar trucant diferents intèrfons fins trobar la casa de la víctima. La noia, en saber que era ell, va baixar al carrer amb sabatilles d'estar per casa. Tots tres van anar cap a una zona industrial, i Luis –assegura–, sempre darrera de la parella, fent d'espelma. Maores, companya d'institut, només li va dir «hola» i no va sentir de què parlaven. A l'altura del carrer Indústria, Luis, tal com va dir-li Sergio, es va quedar assegut a la vorera darrere d'un cotxe, mentre Sergio i Maores anaven darrere d'un tràiler. Al cap d'una estona va veure com la menor sortia corrents i que Sergio la perseguia; a la cruïlla va intentar separar-los i va agafar Sergio pels braços, però aquest va amenaçar-lo que el deixés o seria pitjor per a ell. No va veure l'agressió. Després Sergio va sortir amb els braços tacats de sang i va dir-li: «Crec que encara li batega el cor.» Va veure com Sergio va tirar la navalla i tots dos van marxar a casa seva pel mateix carrer però per voreres diferents, i sense dir-se res. Tots dos van entregar-se a la policia l'endemà del crim. «Es va bloquejar i no va saber què fer», va afirmar ahir la seva advocada, Carme Gómez, que va insistir que el seu client no va participar en l'homicidi malgrat que tampoc va ajudar la seva amiga, fet que si es confirma podria fer que li rebaixessin la imputació d'un delicte d'homicidi per un d'omissió del deure de socors.


en http://www.vilaweb.cat/www/elpunt/noticia?p_idcmp=3054351


SOCIEDADES BIENESTANTES, VIOLENCIA GRATUITA. 


¿DÓNDE ESTÁ LA GRACIA?



domingo, 19 de octubre de 2008

EL ASTRONAUTA, POPPER Y LA ECONOMÍA

Yo soy más de Kuhn que de Popper, que se va a hacer. Pero el astronauta, que es más cientifista que yo entre otras cosas por su profesión, me ha enviado este razonamiento desde el futuro que pretende ser una comprobación popperiana (falsacionista) de la economía como ciencia:

"1. La economía es una ciencia.

2. Por tanto, los postulados de la economía pueden ser falsables.

3. El enunciado "el mercado se autorregula sin que el estado necesite intervenir", fue uno de los postulados de la economía neoliberal tras el final de la Guerra Fría (1946-1989).

4. La crisis de las hipotecas basura y la necesaria intervención de los estados en los sistemas finacieros que tuvo lugar en 2008 en la Tierra (aunque ya había ocurrido algo parecido en 1929 y 1973 y nadie se acordó después) demuestra que el enunciado de 3 es falso.

5. La economía requiere de la política, lo cual nos lleva a una paradoja (la política, que yo sepa, no es una ciencia).

6. ¿Es, por tanto, una ciencia la economía?"

Hay que ver que cosas tiene el astronauta. Yo creo que pasa demasiado tiempo aislado en su estación espacial. Espero que el futuro le depare un poco más de acción.


sábado, 4 de octubre de 2008

ECONOMÍA Y CIENCIA

Creer que la economía es una ciencia en el sentido moderno del termino, donde no influyen la ambición humana, la codicia y la avaricia (en fin, la subjetividad), es tan estúpido como pensar que El jugador de Dostoievsky no es una novela, sino un tratado matemático para aprender a ganar en la ruleta.

(Consultar aquí la reflexión de storia al respecto).